El vacío Hoyos en la derrota

El discurso del entrenador suma detractores. La escasa autocrítica y las reiteradas alabanzas a sus jugadores es el denominador común que exaspera en la directiva.


La cara de decepción del presidente de Azul Azul, Carlos Heller, una vez consumada la derrota en la final de la Copa Chile, resumía el sentimiento de los miles de hinchas de Universidad de Chile presentes en el Estadio Ester Roa de Concepción.

La frustración ante la poca resistencia y la nula propuesta futbolística del equipo de Ángel Guillermo Hoyos, acrecentó la necesidad de encontrar en las palabras del DT la explicación que, como simples hinchas, no tenían.

Tanto los seguidores como los directivos azules tendrán que seguir esperando el análisis público ante un nuevo traspié. Como es la costumbre del cordobés, la autocrítica no aflora y mucho menos el diagnóstico de los jugadores en los que él confía para cada partido.

Esta forma de ser de Hoyos, lo hizo acreedor del principal capital para un entrenador, pues cuenta con la confianza y credibilidad de todos sus pupilos. No hay jugador de la U que se niegue al abrazo de su DT, ni ante el mayor de los enfados o incluso ante un cambio que internamente encuentren injusto.

Donde sí han asomado sus primeros detractores es en el directorio de la concesionaria. Su discurso post partidos no los convence. En Azul Azul esperan algo más que palabras de alabanza hacia sus jugadores.

El texto de Hoyos ante resultados adversos es de una sola línea. Poco análisis futbolístico. Salvo excepciones, el entrenador evita profundizar en las claves tácticas que explicarían un resultado poco favorable .

El pasado 27 de agosto, y con una goleada encima propinada por Colo Colo, donde los azules poco y nada pudieron hacer, Hoyos eludió el juicio público al bajo rendimiento de sus jugadores.

El DT de los azules optó por cargar con la culpa. “Mis jugadores lo hicieron todos muy bien y la responsabilidad es mía”, apuntó en la sala de prensa del Monumental.

Los hinchas azules esperaban una respuesta futbolística que justificara el pobre nivel de Gonzalo Jara, por ejemplo. Sin embargo, Hoyos eligió el camino de la complacencia. “Hoy más que nunca llevo la camiseta de Jara puesta”, dijo el argentino.

Dos días después, en una reunión realizada en el Centro Deportivo Azul, Carlos Heller le pidió explicaciones por la pésima presentación ante Colo Colo y de paso le recomendó profundizar su análisis en las conferencias de prensa. Todo en muy buenos términos, confesaron aquella vez.

La petición de Heller fue bien acogida por Hoyos, pero el DT no la ha aplicado posterior a la conversación con el empresario.

Hoyos repitió el discurso poco consistente cada vez que los resultados no le favorecieron.

El 9 de septiembre, luego de empatar con O’Higgins, en un partido donde la U remontó un 0 -2 , Hoyos disimuló el irregular rendimiento de su equipo con palabras de elogio a sus pupilos. “Terminamos el partido con muchas cosas positivas y tratando de trabajar para seguir corrigiendo y creciendo. Estamos hablando de jugadores que son crá. No los puedes catalogar por un partido”.

Dos semanas después, Hoyos repetía conceptos para explicar el empate a dos goles con Everton. “Hay cosas que corregir y seguir creciendo en todas las competiciones”.

La final de la Copa Chile no fue la excepción, claro que esta vez el entrenador ocupó la misma frase tanto en la previa, como después del partido. “Primero, quiero felicitar al plantel por todo. Ellos nos trajeron aquí”, dijo antes y después del partido. El análisis seguirá pendiente.

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