Una sobrepasada U se queda con el clásico universitario y se mete en la pelea

Los azules vencieron por 1-0 a la UC gracias a un solitario gol de David Pizarro. Los cruzados merecieron al menos el empate. Jhonny Herrera fue la figura.


Universidad de Chile llegó con peligro al arco de Universidad Católicas apenas una sola vez en el primer tiempo. Sin exagerar, Cristopher Toselli casi no tocó la pelota. Por el contrario, Jhonny Herrera era figura en el otro pórtico. El desempeño azul era muy pobre para un equipo que aspira a convertirse en bicampeón del fútbol chileno. Sin embargo, fue suficiente para imponerse por 1-0 ante el último conjunto que luce aquella condición, del que hoy queda muy poco, casi nada.

En los primeros diez minutos, la U intentó presionar y acorralar a los cruzados en su campo, envalentonados por un repleto Estadio Nacional, pero se quedó en puras ganas. El elenco de Mario Salas, al ver que su rival pecaba de impreciso y que no generaba riesgos, comenzó a crecer, a acercarse y a controlar el trámite del partido.

A los 13’ se produjo el primer acercamiento de la UC, pero el centro pasado de Fernando Cordero fue desviado por Stéfano Magnasco. La más clara de la visita llegó apenas un minuto más tarde, a través de un potente cabezazo de Benjamín Vidal, tras un tiro de esquina, em el área chica. No obstante, Herrera estuvo formidable para impedir la apertura de la cuenta.

Los azules, que estrenaban camiseta, no reaccionaron. A los 22’, un tiro libre rasante de Jeissón Vargas complicó al arquero azul, que tuvo problemas para controlar en dos tiempos. El escenario tenía de los nervios a Guillermo Hoyos y a toda la parcialidad laica. Católica , que viene a los tumbos y llebaga sin Diego Buonanotte, era mejor y merecía ponerse en ventaja.

Si algo tiene el equipo de Hoyos es que aparece cuando tiene que hacerlo y en su única aproximación desnudó todas las falencias del cuadro del Comandante.

Carlos Espinosa perdió el balón torpemente con un pase desmedido y generó un contragolpe liderado por Lorenzo Reyes. Fabián Monzón se proyectó por la izquierda ante la inocente marca de César Fuentes. El argentino sacó un centro alto y pasado, que parecía no revestir peligro, de no ser por la increíble aparición solitaria de David Pizarro, quien conectó de primera con el borde interno del pie derecho para batir a Toselli. Minuto 30 y la U, inmerecidamente, se ponía arriba.

La apuesta de Hoyos daba resultados. En la previa se esperaba el ingreso de la joven promesa Nicolás Guerra como acompañante de Mauricio Pinilla, pero el entrenador argentino se decidió por el pequeño volante formado en Santiago Wanderers.

Era el momento para que la U lo liquidara y se fuera encima de los precordilleranos. Nada de eso. Fue la UC la que siguió jugando mejor, a través del Chapita, Luciano Aued y un luchador Vargas.

A los 36, los cruzados tuvieron el empate, pero Fuenzalida elevó el balón en el área chica de forma increíble, tras un gran centro de Aued. Herrera estaba vencido.

En el segundo tiempo la historia se repitió. La U intentó, con más ganas que fútbol, sentenciar y dar el tiro de gracia. Pudo hacerlo a los 54’, pero Matías Rodríguez elevó luego de un centro de Mauricio Pinilla. Una jugada calcada a la que había desperdiciado el Chapita en la primera parte.

De ahí en adelante el partido entró en una ida y vuelta, desordenado, pero atractivo al fin y al cabo. En ese devenir fue el equipo de Salas el que se vio mejor. A los 59’, otra vez Fuenzalida tuvo en sus pies el empate, pero su derechazo no tuvo la fuerza necesaria para batir a Herrera.

A los 68’, nuevamente Vidal cabeceó solo, pero esta vez su remate se fue encima del arco.

La U lo pasaba mal, muy mal. Incluso, el ingreso desesperado de José Luis Muñoz la complicó. Ribery, luego de dejar en el suelo a Felipe Seymour, estrelló su zurdazo en el vertical izquierdo.

Sin embargo, el dominio absoluto que mostró la UC tuvo en Herrera a un muro infranqueable. Un espectacular remate de 30 metros de Espinosa se colaba en el ángulo, pero el meta azul voló alto y envió al córner. La

Con un juego que invita a la inquietud y no al orgullo, la U se quedó, sin merecerlo, con una victoria importantísima para seguir en la pelea por el título.

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