Una estrella en conflicto

Colo Colo terminó celebrando, pero el camino hacia su 32ª corona no fue fácil. Partió mal y en pleno trayecto sufrió contratiempos que casi siempre tuvieron al técnico Pablo Guede como el centro de las polémicas.


El camino hacia el éxito para el Cacique estuvo marcado por las polémicas. Por elementos que desviaron la atención del balón hacia los tribunales, las peleas dialécticas con rivales o afines y las teorías de la conspiración.

La partida de Villar

Nuevo conflicto. Justo Villar dejaba formalmente el Monumental. El arquero, quien estuvo en el club durante cinco años y ganó dos títulos, transformándose en un ídolo para la hinchada de la escuadra popular, sufrió en marzo una lesión grave: se rompió el menisco externo de la rodilla izquierda. Su recuperación recién le permitiría estar a disposición del entrenador en octubre. En esa situación, Guede y su cuerpo técnico determinaron no inscribirlo Trajeron a Agustión Orión, “La decisión deportiva es que necesitábamos un arquero y ahí es el club quien toma la decisión de su salida”, intentó explicar Guede para aplacar el repudio de los hinchas.

El desastre de La Serena

Colo Colo cae 4-1 frente a Deportes La Serena, en el partido de ida por la segunda fase de la Copa Chile, lo que desata la primera crisis del semestre, que incluyó un amago de renuncia de Guede y el freno de Aníbal Mosa, el directivo más cercano al entrenador. Un episodio que después crece con la salida de Óscar Meneses debido a que el funcionario no logró que el pase de Jorge Valdivia, el principal refuerzo para la segunda parte del año, llegara oportunamente antes de la fecha original de la revancha.

Mark acusa a Guede

Cinco días después, Mark González, otro de los jugadores a los que Guede no consideró para el Torneo de Transición, activó otra bomba. La relación entre ambos quedó rota para siempre y el exjugador del Liverpool explicó las razones el distanciamiento. ”Yo busqué mi salida, pero siempre cumpliendo mi contrato. Tenía hasta fin de año, pero era desagradable”, explicó a Fox Sports. Luego profundizó respecto del rechazo que había entre ambos. “De una día para otro ni siquiera me saludaba. Él era maleducado. Guede no es una buena persona. Es rencorosa, envidiosa, muy orgullosa. Dice que lo grupal está por sobre lo individual y es mentira. Muchas veces el equipo no obtenía resultados por su orgullo, pasaba a llevar el equipo”, dijo el zurdo, escaso aporte deportivo mientras permaneció en el Monumental.

Vergüenza ante Iberia

Agosto también remeció duramente al Cacique y a su cuerpo técnico. Iberia, entonces noveno en la tabla de posiciones de la Primera B, dejaba a los albos, vigentes campeones del torneo, prematuramente eliminados de la Copa Chile. El equipo de Luis Landeros, que terminó perdiendo la categoría a finales de la temporada, venció a uno de los planteles más millonarios del fútbol chileno en dos ocasiones consecutivas. Primero, el 30 de agosto, en Concepción, por 3-2, y, cuatro días después, en el Monumental, por 0-2 ; los hinchas pifiaban a Guede.

El Mago al Tribunal

Septiembre tampoco fue tranquilo. El sábado 9, Colo Colo rescató un empate frente a Iquique. La polémica se produjo después del partido. El juez Eduardo Gamboa amonestó al Mago, quien declaró que la decisión había sido “una estupidez”. “Lo único que dije es que cuando arbitran afuera es distinto y que acá es faltita tras faltita”. Debió comparecer ante el Tribunal, que determinó que su declaración no constituyó injuria ni ofensa, por lo que decidió archivar la causa. Antes, emplazó a Enrique Osses, jefe de los jueces. “Me gustaría que Osses me explicara por qué a mí y no a otros”, dijo. Para defender a su figura en el tribunal, Colo Colo confeccionó una lista de agravios de otros jugadores, como Johnny Herrera y Roberto Gutiérrez, a los árbitros.

Guede pelea con Paredes

El 19 de septiembre, Pablo Guede ordenó un entrenamiento privado. La presencia de espías en las prácticas era una situación que lo aterraba. El temor a los ‘sapos’, como los llamó, lo ha llevado a reasignar las funciones de algunos miembros del club. Al comenzar la práctica, advirtió que ocho personas que la miraban desde el borde de la cancha. La preparación se detuvo y Guede les preguntó a los jugadores quién había permitido el ingreso de los extraños. Fierro levantó la mano y se adjudicó la presencia de cuatro, aduciendo que eran familiares suyos. Guede ordenó el desalojo de los que consideraba intrusos. Paredes salió en defensa de los fanáticos. Hubo un intercambio de palabras, pero el entrenamiento siguió normalmente. Después, Guede y Paredes le bajaron el perfil a la disputa y bromearon con ella.

El duelo entre Mosa y Vial

El compromiso de Aníbal Mosa de venderle sus acciones en ByN al Club Social lo distanció nuevamente de Leonidas Vial, con quien disputa el control de la firma. Vial recurrió a la SVS para que la entidad determine la validez de la operación. “Estoy sumamente tranquilo, porque no hemos cometido ningún error”, dijo el timonel.

Borran a Rivero

En agosto, Octavio Rivero presionó, sin éxito, a Blanco y Negro para partir a Belgrano, de Argentina. La concesionaria alba cortó relaciones con el representante del ariete, Federico Pamparatto. Pese a eso, Guede lo siguió considerando. Sin embargo, dos meses después, el panorama cambió, debido a que el entrenador no observó una buena actitud de Rivero durante los entrenamientos. Antes del partido con San Luis, hubo un reproche. Rivero no jugó ante la UC y tampoco frente a Wanderers. Eso sí, reapareció ante Audax y marcó un gol. Frente a Unión, Everton, Curicó y Huahipato volvió a marcar. Fue clave para el título Los fanáticos, que lo condenaban, lo aplauden.

Escándalo en Temuco

El mayor escándalo del semestre. Colo Colo cayó por 1-0 frente a Temuco y puso en riesgo el título. Paredes fue expulsado en la banca por un grave insulto contra el árbitro Deischler. “Ladrón conchetumadre”, le dijo, según el informe del árbitro al Tribunal de Disciplina. Guede y sus colaboradores Grondona y Manera también fueron apuntados por haberle reclamado indebidamente a Deischler y al cuarto juez, Patricio Polic e incluso, en el caso de Manera, por haberlo pisado. En el túnel, Guede encaró a viva voz la supuesta amenaza de Polic, una acusación que, finalmente, el Tribunal descartó. Paredes, en tanto, se perdió dos duelos.

Manotazos de ahogado

La U se acercaba al puntero, que además acusaba una conspiración en su contra. De esos elementos se valió Johnny Herrera para atacar a los albos. “Escuché unas declaraciones de un dirigente de Colo Colo, que dijo que los miembros del comité de Disciplina son hinchas de la U… Son manotazos de ahogado”, dijo a Fox Sports. De esa declaración se afirmaron los jugadores albos para ironizar después de conseguir la corona. “Nadamos bien, salimos a flote. Me parece que otros terminaron hundidos”, dijo Orión.

La carta

Guede desmintió los rumores que lo vinculan a clubes del extranjero. “Todas mis energías y fuerzas están orientadas al único objetivo que tenemos por delante: salir campeón con Colo Colo”, escribió en una carta dirigida a los hinchas. Además, descartó la existencia de una carta en la que iba a detallar la presunta persecución arbitral en contra del Cacique.

Desacato en Viña

Guede no podía estar en la banca del Sausalito. Ahí lo reemplazó Agustín Salvatierra. Tampoco ir al vestuario ni impartir instrucciones. Everton acusó que el técnico argentino y sus colaboradores Grondona y Manera, todos suspendidos, cumplieron sólo las primeras dos disposiciones e intentaron probar que hubo comunicación vía WhatsApp entre los colaboradores del DT que lo acompañaban en una cabina del Sausalito y los que ocupaban la banca, lo que configuraría desacato, y, de paso, la pérdida de los puntos para los albos. Sin embargo, desistieron de la denuncia. El Tribunal de Disciplina decidió no abrir una investigación de oficio.

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