“Soteldo debe poner los pies sobre la tierra”

César Vigevani, su último DT en Huachipato, alerta a Hoyos para que no le pierda mirada al 10. En la U diseñan un plan que evite la sobrexposición de su joya.


Los flashes de las cámaras no se cansan de retratar a Yerferson Soteldo. La nueva estrella de la U sonríe. No oculta su alegría. Carlos Heller, presidente de Azul Azul, posa a un costado del refuerzo bombástico de la temporada. “El proceso de llegar acá fue bastante largo, pero estaba tranquilo. Llego con ganas de levantar un título o muchos más. Me gusta la presión, porque así puedo demostrar que estoy hecho para jugar acá”, comentó ante las cámaras el nuevo dueño de la camiseta 10 estudiantil. Ayer, sumó su primer día de pretemporada en La Serena bajo las órdenes de Guillermo Hoyos.

A un lado, Ronald Fuentes, gerente deportivo, mira la escena con satisfacción. Al rato se suma a la ceremonia. El funcionario siente que cumplieron una de las exigencias de Guillermo Hoyos, quien pidió potenciar la ofensiva, luego de la salida de Sebastián Ubilla. Fuentes sabe que aún le resta cerrar el arribo de César Pinares, quien está en pleno proceso para desvincularse de Al-Sharjah. Lo esperarán hasta el martes, asumiendo que en Emiratos Árabes no se trabaja los viernes. Las condiciones entre ambas partes están acordadas, sólo falta la respuesta del club dueño de su pase.

El arribo de Pablo Mármol al Centro Deportivo Azul conllevará una serie de responsabilidades. En el CDA asumen que la juventud del formado en Caracas, y la gran atención que genera su nombre entre los fanáticos de la U, lo puede nublar. Más aún cuando en su último tramo en Huachipato, cuando lo querían diferentes clubes, su rendimiento se vio afectado. El proceso de afianzarse a un club grande no siempre es rápido, considerando que el juego estudiantil no girará en torno a su figura, como sí pasaba en el elenco acerero.

César Vigevani, quien lo tuvo en su último paso por Huachipato, alerta a los estudiantiles. Aconseja que Guillermo Hoyos no le pierda pisada a uno de los jugadores “más talentosos” que ha dirigido: “Es un jugador de 20 años, y a esa edad no es fácil estar fuera de tu país. Hay que estar aconsejándolo. Con él compartí muchas reuniones a solas en el vestuario, pero no de entrenador a jugador, sino como padre e hijo. Es un jugador que necesita contención, que permanentemente lo estén educando, guiando, que estén encima de él. Creo que el bajón que vivió en la última parte en Huachipato se debió a que se hablaba mucho de su futuro. Después él mismo se quería ir del club. No supo dominar la presión”, comenta el argentino a La Tercera.

En la U preparan estrategias para contenerlo. Evitaran sobreexponerlo a los medios. Lo cuidarán, tal como lo han hecho con otros futbolistas. Guillermo Hoyos y los más experimentados del plantel, como Pizarro y Pinilla, serán los encargados de guiarlo.

“La prensa fue muy rápido con él. A veces es difícil dominar eso, más en un chico joven que salió a temprana edad de su país. Creo que necesita poner los pies sobre la tierra en lo que se ve de su futuro. Es acertada la decisión de ir a la U porque si se pegaba el salto al extranjero, no iba a tener la continuidad que puede llegar a tener en la U”, agrega Vigevani.

Seguir leyendo