El Deportivo

Sampaoli asistió a su propio culto

Arriba, en el escenario, Jorge Sampaoli habla. Abajo, inmediatamente después de cualquier respuesta, los que fueron sus hinchas responden con gritos, arengas y aplausos. Parece un culto de fanáticos religiosos, pero no. Es el técnico más exitoso que pasó por la U rememorando sus hazañas.

Lo idolatran tanto que hicieron fila por dos horas para poder escucharlo hablando. Dio lo mismo todo: oirlo parece ser una catársis para la gente de azul.

Vestido completamente de negro, desde el calzado a la camiseta, se lanzó a hablar de todo lo que el periodista Eduardo Fuentes preguntó, aunque claro, muy a su estilo, respondiendo con metáforas de pasión y unidad.

Se le ha tratado de todo. Su paso por la Selección y la salida de ésta y luego del Sevilla fueron una de las cosas que quiso aclarar. “Cuando me fui de la U a la Selección fue por un proyecto deportivo, no por plata; cuando me fui de la Selección a Sevilla, fue por menos plata, pero por un proyecto deportivo; cuando me fui del Sevilla a la selección de Argentina fue por menos plata, pero por un proyecto deportivo”, aseguró.

La Copa Sudamericana, el único título internacional azul, fue otro recuerdo por el que transitó el de Casilda. Y hay un protagonista de esa época que marcó la campaña: Charles Aránguiz. “Se transformó en la bandera de la U en 2011”, recalcó.

Y claro, se le preguntó también por el incidente que protagonizó tras el matrimonio de su hija, donde se desquitó con un policía diciéndole que ganaba “cien pesos por mes, gil”. El público, defendiendo al ídolo, pifió fuerte para justificar al entrenador, que minimizó todo. “Fue un hecho totalmente menor, que no pasó de una discusión”, dijo, aunque durante la mañana de ayer, con un comunicado público que fue subido al sitio oficial de la AFA, entregó las excusas públicas: “Me siento totalmente arrepentido de lo ocurrido”. Aquel texto también puntualizaba que “bajo ningún punto de vista yo entiendo que una persona es lo que gana. El salario no representa las cualidades ni el valor de ningún ser humano”.

Al final de la charla, en tanto, fotos junto al calvo, varias bengalas encendidas y un cántico que ya es himno: “Sampaoli, Sampaoli/ yo te quiero agradecer/ por hacer jugar al Bulla/ como lo hacía el Ballet”.