Salah: “Debí haber estado más encima”

El presidente de la ANFP hace un mea culpa, reconoce errores, pero garantiza su honorabilidad. El timonel ordena una auditoría externa para revisar todos los viajes entre 2016 y 2017.


El rostro de Arturo Salah era elocuente. Lucía incómodo. Afectado. Triste. Molesto. La información de la La Tercera sobre los gastos por viajes de familiares de los directores, incluida su esposa Elisa Cabiati, facturados a nombre de la ANFP, caló hondo en la Asociación y, además, los inspiró a acelerar los procesos de control de gestión y a iniciar una auditoría.

Así lo anunció el propio Salah, quien manifestó su pesar por esta situación y, de paso, aseguró tener la consciencia tranquila. “El ambiente que se ha generado estos últimos días puede confundir. Esto afecta mi honorabilidad y la de mi familia y tengo la obligación de defenderla a brazo partido”, aseguró ayer el timonel en una conferencia de prensa que comenzó alrededor de las 17.40 en Quilín.

“Respecto de este tema de los viajes, para mí es claro que hay que pagar todos los gastos personales. Eso es algo que todo nuestro directorio comparte. Todos los gastos que no correspondan a nuestro quehacer son asumidos por cada uno de los directores”, agregó.

Sin embargo, admitió equivoaciones: “Es cierto que en algunos casos hubo errores administrativos y he instruido a mi gerente a mejorar la gestión y acelerar los procesos de control. Han habido errores y eso ha llevado a que estemos aquí analizando este tema ”, puntualizó el timonel, que estuvo acompañado únicamente por Claudio Tessa, gerente general de la entidad.

“En estos dos años, en algunas ocasiones me ha acompañado mi esposa. En casi todos los casos se ha facturado directamente a mí los valores de dichos viajes”, explicó el mandamás.

“En algunos casos aislados se produjeron errores administrativos”, se justificó.

De hecho, la ANFP le admitió a este medio de comunicación el miércoles que sí le pagó los pasajes de regreso desde Temuco a Santiago a Cabiati, señora de Salah, en diciembre pasado, mientras la pareja se encontraba de vacaciones en Pucón y el titular de la federación debía entregarle la copa a la UC si se proclamaba campeón.

Dicho viaje de Cabiati le costó a la ANFP un total equivalente a $ 199.318, según la factura 148 de Giratur, emitida el 26 de diciembre de 2016 a nombre de la Asociación. Según aseguraron en Quilín, Salah devolvería ese dinero ayer.

Tessa explicó la situación. “Hay un pasaje de la señora de Arturo en Temuco. El presidente estaba de vacaciones en Pucón hasta el 7 de dicimebre y Universidad Católica podía ser campeón justo ese fin de semana, específicamente el 8. Entonces compramos pasajes para su señora y aquí se produjo el error porque debimos haberle pedido que Arturo los comprara (…) No hay daño al patrimonio”, sostuvo.

Por lo mismo, el propio Salah hizo un mea culpa. “Reconozco que he tenido una equivocación en esto. Creo que tenía que haber estado más encima de los temas, en la gente que delegué y revisar que no existieran temas pendientes. Ése fue el error”, asumió con pesar el timonel.

Auditoría interna

El Caso Facturas, además del mea culpa de Salah, también generó que en Quilín decidieran realizar una auditoría externa para el ítem viajes. “Hemos instruido una auditoría especial para que revise las facturas de los viajes realizados entre 2016 y 2017”, aseguró Tessa.

Por su parte, Salah anunció que es posible que se tomen medidas al interior de Quilín. “Vamos a evaluar como directores y gerencia qué medidas se tomarán de forma interna (…) Indudablemente, esto nos hace extremar el control sobre éstas y otras obligaciones de mi gestión, que seguiré ejerciendo con la misma fuerza y dedicación”, sentenció.

Asimismo, aseguró que no va a renunciar tras esta crisis. “No comparemos esta situación que ha pasado con la de la administración anterior que fue casi delictual. Seamos serios. Seguiré ejerciendo esta administración con la misma fuerza de siempre”, finalizó.

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