Rocío Yáñez: “Lo de Paula Navarro fue un espejismo”

La primera entrenadora de fútbol en dirigir profesionalmente en Chile critica duramente el manejo de su colega en la fallida llegada a Santiago Morning.


Fue volante mixta durante su etapa como jugadora, futbolista profesional en Estados Unidos y la primera mujer en estudiar en el INAF la carrera de técnico. Periodista egresada, hizo su práctica en el diario Clarín de Buenos Aires y un máster de Ciencias Aplicadas al deporte de Alto Rendimiento en Barcelona, ciudad en la que entró en contacto con el método de trabajo del Barça de Guardiola. En la dirección técnica quemó todas las etapas. Dirigió en el fútbol formativo y en la selección chilena femenina; fue ayudante técnica en Trasandino; clasificó a los playoffs a San Antonio Unido en Tercera División; y salvó milagrosamente del descenso a Lota Schwager en Segunda, formando dupla técnica con el Guagua González en el profesionalismo.

Por eso hoy, diez años después del inicio de su aventura en las bancas, y sólo una semana más tarde de que Santiago Morning decidiera dar marcha atrás en su decisión inicial de contratar como DT del primer equipo a una entrenadora, Rocío Yáñez (33) se sienta a conversar con La Tercera en las instalaciones del INAF, su segunda casa. Y habla de su camino recorrido en el balompié, de género, códigos de camarín y estereotipos.

Fue usted la primera mujer en dirigir profesionalmente en Chile.

Bueno, sí, en Lota, cuando estaba en Segunda División. Lo que pasa es que el tema de que una mujer esté todavía sigue siendo novedad. Es como el dicho de la prensa: “No es novedoso que un perro muerda a un niño, sino que un niño muerda a un perro”, y tanto en mi caso como en el de Paula (Navarro), es eso. En su minuto me hicieron muchas entrevistas, pero a mí no me gusta tanto eso. La primera vez que estuvimos en Lota hicimos algo histórico. El equipo estaba prácticamente descendido, pero ganamos seis partidos seguidos y salvamos al equipo… Ahí nadie me entrevistó. Curioso. Es más entretenido que haya una mujer dirigiendo a que logre cosas.

Se ha hablado mucho últimamente de la cuestión del género, del manejo de un camarín de hombres por parte de una mujer. ¿Es eso tan complejo como dicen?
La verdad es que las veces que yo estuve dirigiendo, nunca los clubes hicieron alarde del tema. Los que me contrataron estaban contratando a un técnico, daba lo mismo cuál era su nombre. Y creo que de esa base parte todo. La relación que yo tuve con mis jugadores, en las distintas categorías, en los distintos niveles de profesionalismo, en Tercera División o Segunda, siempre ha sido extraordinaria. Ellos sabían al frente de quién estaban.Es una cosa que tiene que ver con el respeto, no con el género.

Pese a su larga trayectoria, no ha llegado a dirigir aún sola a un equipo profesional. ¿Hace falta demostrar más para llegar a esos cargos por el hecho de ser mujer?
Creo que para lograr llegar a dirigir sola un equipo en Primera A o B, todavía me falta. Todavía me siento muy chica. Tengo 33 años y aún me queda mucho que aprender, que trabajar. El hecho de ser mujer hace que sea como más raro, pero los jugadores también necesitan saber: ‘Y ella, ¿a quién le ha ganado?’. El fútbol es muy pequeño y ese mismo proceso lo viven los propios futbolistas, los entrenadores hombres, los árbitros. Fíjate en Mario Salas… dónde empezó. El Coto Sierra estuvo cinco años trabajando en cadetes. Pellegrini estuvo 10 años. Hugo Vilches, 13. Yo avancé rápido, pero todos hacemos procesos. A lo mejor se nota en mí un poco más porque soy un gato azul, ¡oh, qué largo el proceso!, pero todos los entrenadores tienen procesos largos.

¿Qué le parece todo el debate que se ha generado en torno a Paula Navarro?
Yo siento que cuando uno firma, uno puede decir que es el entrenador del equipo. Porque puede pasar cualquier cosa. Y creo que en este caso Paula Navarro se adelantó. Creo que en ese sentido le faltó más camarín. Y claro, eso generó una especulación en la prensa, que a lo mejor no sé si lo estaba buscando el club o no, no tengo idea, pero al no concretarse, dio la sensación de que ellos recularon, pero yo siento que nunca recularon. Siempre el contratado era Jaime (García), y él veía ahí si contrataba de ayudante técnico a Paula. No era una cuestión de machismo, sino de confianza.

¿Está diciendo que el machismo viene de fuera y no de dentro del fútbol?
Por supuesto. Eso te lo puedo asegurar. Todos los comentarios machistas que he escuchado alguna vez en mi vida, han sido de la barra del otro equipo. O en las redes sociales. Me agarro que de que este es pelado, que es gordo, que es mujer, que es flaco, lo que sea para hacer daño. Pero en la interna, cuando saben que uno sabe, con los dirigentes, los jugadores o los hinchas del mismo equipo, no hay ningún problema. Y una no es la única mujer. Hay kines, doctoras, psicólogas, nutricionistas. El puesto de uno a lo mejor es más visible, pero mujeres dentro del camarín hay un montón. Y algunas tienen que estar en constante contacto con el jugador.

Me imagino que algunos de los argumentos que se dieron estos días en relación a la llegada de Paula le llamaron la atención. Como que no sabría encajar los insultos o que los jugadores se sentirían incómodos con su presencia en el camarín…
Yo me río. Porque vuelvo a insistir, es como decir: ‘No, por ser pelado no puede dirigir’. En mi caso, de la hinchada he escuchado muchas cosas y me río nomás. Pero así como me molestan a mí, molestan a los jugadores, a todo el mundo. Eso sí, lo que dijo el capitán del Chago de verdad lo encuentro rarísimo. Quizás quiso decir algo y al final la cagó. O prefiere quedar de machista antes que decir que no quieren a los amigos de Nasur como entrenador.

Pero Nasur era quien avalaba la llegada de Paula Navarro
Claro, son muy amigos con Paula, pero igual uno se pone nervioso cuando viene alguien tan cercano o recomendado por el presidente del equipo.

¿Se siente una pionera en algún sentido?
Me han dicho que no lo haga, pero por lo general siempre siento que cuando ya firmé, cuando ya estoy, cuando comienzo un proyecto o un objetivo, me siento como con una mochila. Que es como por mí y por todas mis compañeras, aunque de repente es una pelotudez. No sé si pionera, pero por lo menos cada vez que termino un proyecto, digo: ‘Espero haberlo hecho bien y le dejo abierta la puerta a alguien’. Aquí en el INAF hay más de 20 egresadas entrenadoras, y yo a todas las mujeres que quieren serlo les diría: ‘Atrévanse, que esto es muy lindo’. Y creo que las mujeres ya están insertas en el fútbol. De verdad que fue un espejismo muy raro lo que pasó en este caso, y fue por el contexto. Un Santiago Morning que quería a lo mejor llamar la atención y una Paula Navarro que no entendió el código camarín.

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