El recambio viene con Rueda

El momento de la Roja es casi idéntico al que vivió Ecuador cuando llegó el DT, en 2006. En la ANFP quieren que el caleño encuentre la nueva generación dorada.


La ANFP dio otro paso importante en su intento por fichar a Reinaldo Rueda para que sea el nuevo técnico de la selección chilena. Este miércoles, el presidente de la corporación, Arturo Salah, y el primer vicepresidente, Andrés Fazio, se reunieron en Cali con el exitoso entrenador colombiano, con el objetivo de allanar el camino para un acuerdo. El viernes de la semana pasada, el timonel había conversado con el DT a través de una videoconferencia, en la que habían agendado una nueva cita, esta vez de forma presencial. “Estamos avanzando”, reconoció a La Tercera una importante fuente del directorio de Quilín.

El actual DT del Flamengo se transformó en el candidato número uno para la federación luego de las negativas de Manuel Pellegrini y Gerardo Martino. Más allá del envidiable currículum que ostenta el cafetero, donde luce una Copa Libertadores de América y una Recopa con Nacional de Medellín, dos subcampeonatos de Copa Sudamericana y dos clasificaciones a Mundiales adultos con Honduras y Ecuador, fue el proceso de recambio generacional que impulsó y desarrolló en este último país lo que más sedujo a Salah y compañía.

No es antojadizo, ya que, precisamente, el momento que está atravesando la Roja es casi idéntico al que vivió el combinado ecuatoriano a principios de siglo, cuando clasificó a dos citas planetarias consecutivas (Corea del Sur-Japón 2002 y Alemania 2006), con una generación dorada, pero luego fracasó rotundamente en su lucha por llegar a Sudáfrica 2010.

Alex de la Torre, actual vicepresidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), explica cómo Rueda, con quien trabajó en la tierra del Guayas, lideró el recambio en la Tri. “Reinaldo es una gran persona y un gran entrenador. Él tiene una política clara: le gusta renovar, no se encasilla en un grupo determinado de jugadores. Era perfecto para lo que necesitábamos. Le doy el mejor ejemplo: el vio a Enner Valencia en Emelec y lo hizo jugar en otra posición, en la cual brilló, se transformó una de nuestras principales figuras y luego fue transferido al fútbol inglés”, comenta el directivo.

Su grupo de trabajo es intocable. Su éxito se basa en la confianza que reparte entre Bernardo Redín, su ayudante, y Carlos Velasco, su preparador físico. “Lo contratamos por la trayectoria que tenía dirigiendo selecciones. Queríamos seguir la línea de Hernán Darío Gómez y Luis Fernando Suárez, los colombianos que tuvieron éxito acá. Reinaldo también tenía estudios en Alemania. De hecho, habla muy bien inglés y alemán. Tenía éxitos formativos. Ganó el torneo Esperanzas de Toulon con Colombia. Todo avalaba su contratación. Y funcionó”, agrega De la Torre.

El manejo de grupo es otro de los factores que preocupa en Quilín. Se asume que el camarín de la Roja es complicado, más aún con los actos de indisciplina que ensuciaron la última parte de las clasificatorias a Rusia: “Reinaldo sabe manejar muy bien al grupo. Al ser un académico, de alto nivel educacional, se maneja con absoluta seriedad cuando tiene que imponer orden. Permite alegría, pero no indisciplina”, comenta el dirigente, quien incluso se anima a confirmar que le propondrá a su Federación que vayan por Rueda pensando en el Mundial de Catar 2022.

“He propuesto a la federación ecuatoriana que converse con Reinaldo para que regrese a Ecuador. Nos tuvo entre las 10 mejores selecciones del mundo. Ojalá podamos traerlo de regreso”, cierra.

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