Primer cisma por Paula

El DT del Morning se queja por las intromisiones de la preparadora y amenaza a la directiva con marcharse. García dice que, pese a lo que se vendió, la mujer no es su ayudante y que sólo debe estar junto a él “para estar”.


La medida aperturista de Santiago Morning, incorporar a una mujer al cuerpo técnico de un equipo profesional masculino, tal vez tenía más de mercadotecnia y efectismo que de revolución real. Al menos eso es lo que se traduce del primer cisma público conocido entre el DT principal, Jaime García, y la vanguardista entrenadora de 45 años, Paula Navarro. En sus descargos tras elevar una queja ante la directiva, el técnico varón protesta por las intromisiones de la fémina y desvela que en realidad ella sólo está en el equipo por estar, para aprender.

El caso es que Santiago Morning anunció a la dupla técnica el 20 de diciembre (después de jugar durante varios días, y arrugarse luego, con la idea de darle la titularidad principal de la banca a la preparadora) y menos de un mes después, los roces ya han trascendido. La medida fue discutida antes de producirse y ya han saltado los primeros sarpullidos. Un problema elevado a la categoría de oficial por el propio García, que ayer pidió explicaciones a la directiva. Según algunas versiones, presentó su renuncia. Según el interesado, sólo transmitió su incomodidad.

“Sólo hice sentir esta molestia a los dirigentes”, aclara García a La Tercera, “pero nunca renuncié. No hay una sola discusión con Paula, pero ni una. Pero les hice saber que hay cosas que tienen que parar. Y que si no, yo no tenía nada más que hacer aquí”.

Pero en su explicación, quizás sin querer, el preparador desnuda esa percepción de que la mediática incorporación de Paula Navarro a su equipo de trabajo era en realidad una mascarada: “Todos tenemos un rol. La Paula, el suyo. No me gusta salir en la prensa por estas cosas. Paula está inserta, entrena muy bien, tiene y es el nexo con cadetes, viene una vez a la semana. Nunca jamás he tenido un problema con ella. Pero hay cosas que dentro de un cuerpo técnico no me molestan, pero sí me incomodan. Ella está para aprender, para estar, para adquirir conocimiento. Sube chicos de las inferiores, trajo un chico a probarse. Pero yo no trabajo con un ayudante técnico. Hay roles y cada uno tiene que ponerse en el suyo. Le hice sentir eso, pero sólo eso. Cumple un rol importante institucional, es una buena gestionadora, pero yo no trabajo con más gente en el cuerpo técnico. El ayudante es la persona de confianza, la que tienes al lado. Hay cosas que se deben hacer y otras que no”, dice. Y agrega: “No es en contra de alguien, sí por situaciones de personas que están dentro del cuerpo técnico que no me gusta que hagan. No es un tema de género ni de machismo, sólo es una molestia”.

En el club no aclaran el conflicto. Desde el sector de la directivo que impulsó la llegada de Paula sostienen que “no es ayudante, sino que cumple un rol transversal en el club, pendiente de un montón de cosas y una de ellas es el primer equipo”. Y confiesan que finalmente la aparición del caso Navarro les ha hecho enfrentar una situación de permanente desgaste.

Desde el sector crítico a la llegada de la entrenadora, el director Luis Faúndez sí se atreve a hablar en alto, aunque de forma breve, a la reunión que sostuvieron en la mañana de ayer con García: “Lo que pasa es que Paula tiene un rol distinto a lo que se pensaba y eso es lo que aclaramos. Ella tiene que cumplir ese rol solamente”.

Fue el miércoles, en un amistoso entre el Morning y Colo Colo, cuando se escenificaron las diferencias. El papel protagónico que la entrenadora tomó en la jornada fue lo que hizo a García saltar ante la dirigencia de la V Negra.

La Tercera intentó contactar a Navarro en reiteradas oportunidades, pero ésta no contestó ninguna de las llamadas telefónicas.

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