Un pedal estropea la fiesta

Felipe van de Wyngard y Pamela Tastets lideraban, pero problemas mecánicos afectaron su doble podio.


El destino y las bicicletas evitaron una fiesta completa en el debut del Skechers Performance Ironman 70.3 Coquimbo. Problemas mecánicos le quitaron una doble celebración a Felipe van de Wyngard y Pamela Tastets en la cita, que finalmente les correspondió a los brasileños Santiago Ascenço y Luíza Cravo.

Muy temprano, ante familiares, amigos y una ciudad que aún dormía, los dos nacionales lideraron sus categorías en los 1,9 kilómetros de las frías aguas del Pacífico. Y aunque se subieron a sus bicicletas a poca distancia del estadounidense Jarrod Shoemaker y de Cravo, lograron una ventaja de algunos minutos de distancia.

Pero lo que parecía ser un panorama ideal fue estropeado por las marchas de sus bicicletas, en el duro tramo de 90 kilómetros entre la Costanera Coquimbo y la Ruta 5 Norte, con vientos y desniveles. El entonces líder en la ruta comenzó sus penurias en la tercera subida hacia la salida de la ciudad, cuando se atascó su cambio de marchas y debió pedalear frenéticamente para avanzar entre las subidas y bajadas del circuito. En ese escenario, Ascenço y el argentino Óscar Galíndez lo superaron por minutos de diferencia.

A la única chilena de elite también se le escapó el control de sus marchas, por lo que perdió la disputa con su única rival, pues la también brasileña Nayara Luniere se bajó a última hora por una lesión.

Y a pesar de los gritos de “¡Vamos, Pipe!” y el encuentro con Tastets, su esposa, en la meta, el chileno perdió el tercer lugar a manos del brasileño Frank Silvestrin. Se esforzó demasiado en la bicicleta, se vio decepcionado. “Salí bien del agua y llevaba unos tres minutos de ventaja, pero después los cambios no me funcionaron y no podía tomar más velocidad. Andaba a tirones y eran desgastantes las subidas. Los cambios de ritmo fueron cansadores”, dijo Van de Wyngard.

Su esposa, por otro lado, terminó contenta a pesar de todo. “Se me escaparon algunas cosas de las manos, pero estoy orgullosa de que Felipe y yo pudimos sortear los problemas. Vine para desafiarme a mí misma y en ese sentido estoy muy satisfecha”, expresó.

Tras la meta, sin embargo, nadie sonrió más que Santiago Ascenço, con un tiempo de 4h20’02”. “Me sentí muy bien en bicicleta, porque el clima estaba bueno y las subidas son buenas para mí. Donde vivo en Brasil hay muchas. Es una pena lo que pasó con Felipe, habría sido una disputa muy buena”, dijo el vencedor. La cita pudo ser chilena, pero el podio terminó dominado por brasileños.

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