Entel
Heroes Del Deporte

Otra conquista de Guga Ortiz

“Que aparezcamos en el diario, aunque sea una línea, es la raja”, dice el rider, héroe imagen de 2017, que tuvo que cambiar el paradigma de su vida tras quedar parapléjico al caerse mientras competía.


Vuelo directo desde Concepción a Santiago. Express. Es el mediodía y Guga Ortiz aún no ha llegado a Espoz 3100. Lo esperan todos con un extraño nerviosismo. No puede faltar él, que más tarde será el principal protagonista de la velada. “Aló. Sí, voy llegando. Tuve un pequeño problema de retraso”, explica el rider. 20 minutos más tarde, al llegar, Valentina, su polola, explicará que la demora se debió a un problema técnico: “Hace años que no manejaba con cambios mecánicos”. El auto lo facilitó un buen amigo, de esos que a Guga le sobran.

Han sido agitados los últimos días de Ortiz. Teletón, eventos deportivos, becas de estudios superiores… De todo ha vivido el penquista, que desde que sufrió su lesión en agosto, ha visto cómo su figura se ha elevado de una manera que jamás sospechó. A su llegada, todos le sonríen y palmotean en la espalda. Es la figura del momento, aunque él se lo toma con una humildad que no deja de llamar la atención.

“Fue inesperado. Aunque he sentido el cariño de la gente desde hace mucho tiempo”, dice, sobre su nuevo status de figura pública. Y detalla: “Se han comunicado conmigo, me han dejado mensajes de apoyo, saludos, aportes y ayuda”.

Tanta fue su popularidad, que tras el escrutinio popular fue elegido como el principal Héroe del Deporte de este año, una condecoración que busca reconocer la historia de esfuerzo o superación más conmovedora del año. Eso sí, los 50 atletas que durante todo noviembre aparecieron por las páginas de La Tercera son ganadores. Lo de Guga es sólo un reconocimiento especial. “No me lo esperaba, de verdad”, dice sobre la condecoración aparte. “Les agradezco a todos los que votaron por mí”. Curiosamente, los últimos tres años, los héroes más votados por la gente fueron del mountain bike. Florencia Espiñeira, en 2015, Chichi García -que asistió a la ceremonia de esta edición para dar el relevo- en 2016 y ahora él. En la primera edición, el más votado fue un tirador (Manuel Sánchez).

Miguel Ángel Gamboa y el Pollo Véliz se acercan. Lo felicitan y reconocen por la forma en que ha sabido sobrellevar su lesión en la médula ósea. Y le preguntan, casi sabiendo la respuesta, si es que acaso sabe quiénes son ellos. “La verdad es que no, disculpe”, responde Guga nervioso. Todos ríen a carcajadas. “Es normal, no tienes por qué saberlo. Nosotros fuimos futbolistas, jugamos mundiales y finales importantes”, le responde Gamboa, con falsa modestia.

Desde agosto, la metamorfosis del estilo de vida del ciclista penquista ha sido radical. Más allá de su lesión -que lo dejó parapléjico- ha debido aprender a vivir bajo el constante acoso de la gente. Pero lo lleva bien. “Ahora es distinto, estoy en una nueva etapa. Parece que mi accidente le llegó a mucha gente y han visto el lado B de una persona lesionada”, asegura. Su caso impactó a muchos. Pasó de ser uno de los deportistas más exitosos de Chile en el descenso de mountain bike, su disciplina, al ejemplo de resistencia y superación nacional.

Pero ya ha hablado mucho sobre el accidente en Canadá y los ecos que dejó en su cuerpo. Aquí, en realidad, está en calidad de deportista, tal como los otros 49 ganadores. Y ante eso sí que se declara fascinado. “Es buenísima esta clase de premiaciones. A nosotros, los deportistas, nos sirve muchísimo que nos reconozcan. Así podemos difundir lo que hacemos y poder tener este espacio de reconocimiento a las cosas que consiguen los atletas durante el año es fantástico”, asegura.

En su cuarta edición, los Héroes del Deporte se reunieron juntos para celebrar sus hazañas. Las que entregaron medallas y las cotidianas. “Es bueno que un medio tan reconocido como La Tercera haga este homenaje a los deportistas. Que aparezcamos en el diario, aunque sea en una línea, para nosotros es la raja. Mejor aún si se seleccionan a 50 héroes”, dice Guga, que ya se debe marchar. Su auspiciador, la marca de bicicletas Specialized, hará una sala de taller que llevará su nombre. Guga y su novia salen con prisa, como lo ha hecho durante sus últimos 12 años.

Seguir leyendo