O’Higgins se acostumbra a ganar

El equipo de Gabriel Milito venció a Huachipato por 1-0 y encadenó su tercera victoria consecutiva.


O’Higgins lo hizo de nuevo. El equipo de Gabriel Milito venció  por 1-0 a Huachipato y encadenó su tercera victoria consecutiva después de las que consiguió ante Iquique, en el norte, y frente a Universidad Católica en El Teniente. Así, la escuadra rancagüina alcanzan el undécimo puesto en la tabla del Transición, con 15 unidades, las mismas que Curicó Unido y una menos que los acereros.

Fue un buen partido en el primer tiempo. Con ambos equipos intentando consolidar una idea basada en el fútbol ofensivo. La escuadra de Gabriel Milito, con la idea de consolidarse y de confirmar el triunfo que obtuvo en la última jornada frente a la UC. Los acereros, en cambio, con la intención de revertir un panorama oscuro, que incluía dos derrotas consecutivas: ante Curicó Unido y Everton.

El comienzo mostró a dos equipos agresivos y dinámicos. Los locales intentaron asumir el protagonismo en el comienzo, para satisfacción de los hinchas que llegaron a El Teniente. Joel Acosta, en los 2′, protagonizó la primera y más clara ocasión de los siderúrgicos. También fue un permanente factor de riesgo para el equipo de la usina. En los 27′, otra vez exigió al meta Carlos Lampe. Y en los 30′, volvió a inquietarlo.

Pasados los 15′, los de la usina comenzaron a discutir el protagonismo. De hecho, tuvieron una doble ocasión. Primero, fue Pablo Calandria, quien evitó en la línea la caída del arco de Miguel Pinto. Y luego fue el arquero rancagüino quien evitó la conquista de Leonardo Povea. El volante repitió el intento en los 37′.

La segunda etapa abrió con una incidencia decisiva. En los 48′, el volante Alejandro Márquez fingió un penal estando amonestado. El juez Cristián Andaur le mostró, acertadamente, la segunda amarilla.

Un minuto después, Pablo Calandria despejó la incertidumbre. Con un cabezazo notable, el argentino aprovechó una jugada combinada entre Pedro Muñoz y Franz Schultz para abrir el marcador.

Huachipato no se amilanó con el gol e intentó volver a acercarse al arco de Pinto a través de movimientos veloces y la notable conducción de Yeferson Soteldo. Vigevani, obligado por la necesidad de aumentar el volumen ofensivo, incluyó al delantero Sergio Bareiro en reemplazo de Juan Córdova. Y ganó en presencia, mas no en profundidad. Eso sí, en los 71′, el juvenil Nicolás Baeza estrelló un cabezazo en el horizontal, después de un centro de Soteldo, aunque se lesionó en la misma jugada. Los méritos, que los tuvieron, no les alcanzaron a los de Talcahuano para evitar irse con las manos vacías.

 

 

 

Seguir leyendo