Rodrigo Sepúlveda

Rodrigo Sepúlveda

Periodista.

El Deportivo

Mujeres al banco


Me molesta. Me deprime. Me enfurece. Me hace retroceder. Me lleva a la prehistoria. En Chile aún se cuestiona que una mujer pueda dirigir un equipo de fútbol profesional. Ni siquiera se habla de capacidad, sólo se cuestiona la incomodidad de los jugadores con una mujer en el vestuario. No se evalúa idoneidad, talento, suficiencia, experiencia, sabiduría… Se cuestiona el género.

En un país que tiene una Presidenta mujer, ministras mujeres, gerentes mujeres, afloran algunos trogloditas con huesos en las manos que cuestionan que una pueda ser técnico de fútbol. Entrenadores, por supuesto hombres, dijeron: “Chile no está preparado”, “todo lo que le gritarían desde la tribuna será terrible”, “no podrán entrar al camarín”, “los jugadores no la respetarán”… Puras estupideces,declaraciones añejas, sin base y anacrónicas. La aptitud no se determina por el género. La tasación no se decreta por ser hombre o mujer. La medición es por la competencia y no por el sexo predominante.

No sé si será la entrenadora oficial o será parte del cuerpo técnico de Morning, pero Paula Navarro tiene todas las cualidades para asumir un rol clave. ¿Por ser mujer no podrá dirigir un plantel? ¿Por ser mujer no sabrá de fútbol? ¿Por ser mujer no podrá comandar un grupo de futbolistas? Tantas tonteras que hay que oír y tanto técnico que cuida su parcela por miedo de la invasión a su puesto de trabajo.

El espacio hay que entregarlo y Nasur lo entendió como corresponde, apegado a los tiempos y a la justicia. Paula Navarro estudió educación física, hizo el curso de técnico deportivo, en 2011 se graduó como entrenadora del INAF, realizó cursos de sicología deportiva, posee certificaciones avaladas por la FIFA, es técnico de futsal, suma 13 años ligada a Santiago Morning, siempre involucrada con las divisiones del fútbol joven y femenino, además de desarrollar pasantías en el Madrid y el Barcelona. No por todos los libros leídos y las horas de cancha será brillante, pero la puerta se le debe abrir. Sólo espera el anuncio final para verbalizar sus ideas como jefa o como subalterna.

Que el problema sea verlos desnudos en el camarín y que lpierdan su intimidad es no comprender nada. Hace años que los técnicos tienen su camarín separado. Argumentar que su presencia restringirá la libertad del jugador es una torpeza. Que se llame Hernán o Paula no define nada. No nacer con una pelota bajo el brazo no te hace incapaz. Mídanlas con la misma vara que al hombre, pero las oportunidades deben ser iguales. Mujeres, bienvenidas al banco.

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