El Deportivo

Montreal deja de acoger la Fórmula E por nula rentabilidad

La alcaldesa de Montreal, Valérie Plante, anunció que la ciudad canadiense dejará de ser la anfitriona de una de las carreras de la Fórmula E por el elevado coste a las arcas públicas del evento deportivo.

Este año, Montreal fue la anfitriona de una de las carreras de la competición automovilística, una versión de la Fórmula Uno pero con vehículos totalmente eléctricos, en un circuito urbano que recorrió el centro de la ciudad.

La organización sin ánimo de lucro que organizó la carrera, Montréal c’est électrique, tuvo que recurrir a un préstamo de casi 10 millones de dólares canadienses (7,8 millones de dólares estadounidenses) proporcionado por la ciudad para cubrir los costes del evento.

Según la organización, la carrera atrajo sólo 25.000 espectadores de pago, aunque algunos medios colocan la cifra real en unos 5.000. Además, se repartieron de forma gratuita otras 20.000 entradas.

El anterior alcalde de Montreal, Denis Coderre, negoció la celebración de una de las carreras de la Fórmula E en Montreal, que es sede de una de las carreras más clásicas de la Fórmula Uno en el circuito Gilles Villeneuve, como forma de promocionar el transporte eléctrico.

Coderre anunció a principios de este año que Montreal sería sede de la Fórmula E durante tres años y que pagaría 24 millones de dólares canadienses (18,7 millones de dólares estadounidenses) por hacerse con el evento, pero el elevado costo del evento para las arcas municipales provocó un fuerte rechazo en la ciudad.

Coderre perdió de forma inesperada las elecciones municipales a principios de noviembre. Plante, la nueva alcaldesa de la ciudad, ya había expresado su rechazo a la carrera por la falta de beneficios económicos para Montreal.