Los villanos del Transición

Sumaron críticas y bajas actuaciones. Eduardo Lobos, Gonzalo Jara y Santiago Silva encabezan la lista de decepciones del recién terminado campeonato chileno.


Se acaba el año y es tiempo de análisis y balances. Momento ideal para reconocer la labor de los más destacados, las revelaciones, los mejores goles y los entrenadores más influyentes, tal como publicó La Tercera el pasado lunes, en su clásica revisión después de cada torneo, tras una votación en la que participaron los técnicos y capitanes de todos los equipos de Primera.

Pero no hubo sólo figuraciones positivas. Y es que, el torneo que recién acaba, contó también con aquellos que no lograron figurar o exhibir su mejor nivel. U otros que, derechamente, se volvieron grandes decepciones del certamen.

No es una clasificación explícita y, de hecho, pocos se atreven a apuntar a aquellos que, evidentemente, no estuvieron a la altura de las expectativas. No obstante, es innegable que los que fueron más cuestionados y criticados durante el desarrollo del torneo tienen nombre y apellido: Gonzalo Jara, Santiago Silva y Eduardo Lobos.

Los tres completaron una campaña frustrante y terminaron vilipendiados por sus propios hinchas, colmándoles la paciencia y las ganas de seguir viéndolos con sus respectivas camisetas.

El caso de Jara es, quizás, el más emblemático. El defensor sigue sin poder mostrar la mejor versión de sí mismo y en la segunda mitad de 2017 su rendimiento llegó a niveles irreconocibles. Cometió errores infantiles, fue expulsado por sandeces e instaló el consenso general de que a la U le va mejor sin él. “Jara, es verdad, estuvo bajo, pero la defensa de la U no tuvo un buen segundo semestre. ¿Cómo se explica que jugara tan bien en la Selección? No se mostró inteligente, pero ese es otro tema. No estuvo atinado en situaciones puntuales, con expulsiones tontas, que no están en sintonía con el rol que debe ejercer como jugador de selección”, dice Sergio Navarro, campeón con los azules en 1959, 1962 y 1964. “Es difícil hablar de las decepciones, porque uno no sabe lo que hay detrás. Muchas veces hay un montón de factores, que la gente ni se entera, y que influyen en el rendimiento”, matiza.

El zaguero cierra el Transición con 845 minutos en 11 partidos (cinco triunfos, tres derrotas y tres empates), sumando 83% de eficacia en los 358 pases que dio. No anotó ni tiró al arco y completó 13 recuperaciones.

Eduardo Lobos, en tanto, tuvo una destacada primera mitad de campeonato, pero un remate para olvidar. Cometió errores garrafales en los duelos clave ante Audax Italiano (derrota 3-0) y Colo Colo (caída 2-3), que terminaron marginando a los viñamarinos de la lucha por el título. Y pese a que internamente lo defendieron a ultranza, los hinchas pidieron su salida por todo Viña del Mar. “Cometió errores que le costaron puntos a su equipo, pero yo apunto al nivel general del campeonato. En el tema de los arqueros se refleja aún más. Según mi criterio, excepto el joven de Iquique (Brayan Cortés), el resto deja bastante que desear”, acota Óscar Wirth, exarquero de la Roja.

Finalmente está Silva. El uruguayo llegó a la UC en enero como reemplazante de Nicolás Castillo. Por su trayectoria y experiencia, los universitarios alcanzaron a ilusionarse. No saldrían de eso, sin embargo, ya que el ariete tuvo un mal primer semestre y un peor Transición. Cierra la segunda mitad del año con un gol y sólo seis remates al arco en 11 duelos. Disputó 685 minutos y le alcanzó el tiempo para colmar la paciencia de hinchas y dirigentes, quienes no le renovaron el vínculo, forzando su salida del club.

“Su aporte fue igual a cero. Lo trajeron como el gran goleador, pero nunca pudo demostrar dentro de la cancha que vino a aportar. Se va sin pena ni gloria”, dice enfático Humberto Cruz, campeón con Colo Colo en 1963 y 1970.

Jara, Lobos, Silva y una gran decepción. Villanos y puntales del Calamity Team del Transición 2017.

 

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