Los dueños del cielo

La final del SailPlane GrandPrix, la competencia más importante del vuelo a vela, vuelve a nuestro país. Los chilenos Carlos Rocca y René Vidal van por el título.


Los vuelos comienzan cuando la avioneta, o remolcador, en el idioma del vuelo a vela, suelta por los aires al planeador, a unos mil metros de altura, y lo deja a merced de las corrientes ascendentes que genera la atmósfera. Es en ese momento cuando se tiene que estar preparado para que las náuseas no se apoderen de uno, ser lo suficientemente hábil para mantener la altura y saber aprovechar la energía que dan los cerros y la cordillera, que ofrece la geografía chilena, para alcanzar grandes velocidades.

Las competencias de vuelo a vela no son tan conocidas como un Mundial de Fútbol o un Grand Slam de tenis, pero se han hecho más populares en los últimos años. Así, el Club de Planeadores de Vitacura, con 70 años de exisitencia, dio inicio a las competencias profesionales hace unos 15 años, dando como resultado dos pilotos chilenos destacados en esta disciplina: Carlos Rocca y René Vidal, 1º y 2º de Chile, respectivamente. Ambos han llevado una gran carrera a nivel internacional que puede dar sus frutos el día de hoy en el comienzo de la final mundial del SailPlane Grand Prix, máximo certamen internacional de vuelo a vela, que se llevará a cabo hasta el próximo 20 de enero en las instalaciones de Vitacura.

No es la primera vez que nuestro país es sede de la final de la especialidad. De hecho, ya en 2010 albergó dicha instancia. En esa oportunidad, Rocca terminó en el 2° lugar, detrás del multicampeón y actual número uno del mundo, Sebastián Kawa de Polonia, siendo lo más sobresaliente que ha conseguido en su carrera. “Ese ha sido lejos mi mayor logro”, reconoce. Dicho subcampeonato es el mejor resultado obtenido por Chile en la competición más importante de planeadores.

Esta vuelta de la final mundial le entrega ventaja a los pilotos chilenos sobre los extranjeros, por el hecho de conocer a la perfección la ruta. “Para nosotros que conocemos la cordillera sabemos cuáles son los mejores lugares para subir y dónde son las rutas más rápidas. Nos da una ventaja que nos permite estar a nivel de campeones mundiales”, aseguró el número uno chileno.

Es tanta la dificultad, que incluso el mejor piloto del mundo, Kawa, se perdió en una de las etapas del Andes Open, que se desarrolló en Vitacura. “Es tan grande el área que llega a ser un laberinto que incluso los chilenos están estudiando porque no se conoce todo exactamente”, manifestó el polaco.

Vidal, el otro gran exponente chileno, es cauteloso con el nivel de los demás competidores. “No hay que desconocer que vienen pilotos de clase mundial y van a estar sacando lo mejor de cada uno”, dice.

El SailPlane Grand Prix dura dos años y los dos primeros lugares de cada etapa clasifican a la final mundial. Los chilenos Carlos Rocca, René Vidal y Tomás Reich, debutante en competencias internacionales y que participará por una invitación, estarán junto a otros 17 pilotos de diferentes nacionalidades en la última etapa, que definirá al campeón.

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