El Deportivo

Los dos Guillermo Díaz

En 1948 debutaron dos Guillermo Díaz en el fútbol chileno. Ambos actuaban de puntero izquierdo, con el 11 en la espalda. Uno por Santiago Morning, el otro por Santiago Wanderers. Ese año aparecieron con las delanteras de sus respectivos equipos en la contratapa de Estadio. Y en 1949, cada uno fue portada de esa revista. Después repetirían con la camiseta de la selección nacional.

Los dos Díaz tuvieron sus carreras en forma paralela y, en algunas ocasiones, compartidas. En un torneo sudamericano, uno fue reemplazado por el otro y los medios se limitaron a informar que Guillermo Díaz había ingresado por Guillermo Díaz, sin diferenciarlos con el apellido materno…

El de Santiago Morning, Guillermo Díaz Carmona, nació el 25 de junio de 1926 en Santiago (cumplió 90 años), se crió en el barrio Pila, donde fue alero izquierdo del Población Carrera, medía 1,63, pesaba 56 kilos, era rubio, cascarrabias y diestro.

El de Santiago Wanderers, Guillermo Díaz Zambrano, nació el 29 de diciembre de 1930 en Valparaíso y falleció en 1997. Era más alto, moreno, parlanchín y zurdo. Tuvo un socio en el ala izquierda de los porteños durante siete años: José Fernández, el Peta, otro zurdo que le pegaba con dinamita a la pelota. Palestino los adquirió a ambos y fue campeón en 1955.

Cuando Universidad Católica hizo su gira a Europa en 1950, los cruzados solicitaron de refuerzo a Díaz Zambrano, pero Santiago Wanderers no lo autorizó. Poco después, Díaz Zambrano viajó a la Copa del Mundo Brasil 1950 y fue titular frente a Inglaterra y España.

En 1951, el promisorio Jaime Ramírez, de Universidad de Chile y años más tarde figura en el Mundial 1962, confesó: “Yo quisiera un día poder hacer las cosas que hace Guillermo Díaz, el jugador de Santiago Morning. Tiene todo lo que a mi juicio debe reunir un puntero. Es veloz, de gran dominio de pelota, sabe desmarcarse y hacer goles. Un wing ideal. Como yo quisiera ser”.

Díaz Carmona jugó en el Panamericano de Santiago 1952 y le anotó dos goles a la Tota Antonio Carbajal, el arquero mexicano que actuaría en cinco Copas del Mundo.

En septiembre de 1952, Santiago Morning y Santiago Wanderers se enfrentaron en Santa Laura y la revista Estadio reprodujo el siguiente diálogo de dos hinchas:

-¿Quién hizo el gol de Wanderers?

-Guillermo Díaz (35’).

-¿Y el de Santiago Morning?

-Guillermo Díaz (54’).

-¡Chitas que estás gracioso, oh!

En 1953, Díaz Carmona fue al sudamericano de Lima y le marcó un gol a Bolivia. Ese año, Díaz Zambrano estuvo cuatro meses a préstamo en el colista Zaragoza de España. Al regresó contó que luego de un debut auspicioso, se le acercó un grupo de hinchas del club: “Mire niño, usted no sea loco. No juegue así por el Zaragoza. No se rompa las piernas. Si éste es un equipo de pataduras, de desalmados y facinerosos. No, no lo tome así. Nosotros estamos muy contentos que haya venido de tan lejos, pero no a jugar fútbol, sino a conocernos. Aquí hay muchas cosas lindas que ver, muchas diversiones”.

En el sudamericano de Santiago 1955, Díaz Carmona y Díaz Zambrano coincidieron en el plantel de Chile vicecampeón. En el empate 2-2 con Uruguay, Díaz Carmona fue sustituido por Díaz Zambrano.

La última participación de Díaz Zambrano en la selección nacional (anotó nueve goles en total) fue en el sudamericano de Lima 1957. Ese mismo año, Díaz Carmona fue refuerzo de Unión Española en una gira a Colombia, donde se reveló como pitoniso. Iban subiendo a un avión, miró el aparato y sentenció: “Cabritos, en esto no llegamos; uno de esos motores no va a funcionar”. Y el motor, efectivamente, no funcionó. Menos mal que cuando todavía el avión estaba abajo. Lo trágico del asunto es que Díaz Carmona pronosticó que ese aparato estaba condenado; después supieron que en el vuelo siguiente se había caído en la selva…