El Deportivo

Lo pretendió el Santos de Pelé

Dribbling y velocidad electrizante, desborde, asistencia y gol caracterizaron a Pedro Araya, puntero derecho de Universidad de Chile y la selección nacional. Cuatro títulos con el Ballet Azul (1964, 1965, 1967 y 1969), participaciones en una Copa del Mundo (Inglaterra 1966) y un torneo sudamericano (Montevideo 1967) y éxito en el fútbol mexicano (San Luis de Potosí y Atlas de Guadalajara) jalonaron la carrera del Chico (1,62 metros y 62 kilos).
Pedro Damián Araya Toro nació el 23 de enero de 1942 (cumplió 74 años) y después de residir durante cuatro décadas en México, regresó a su natal Lo Barnechea, donde acaba de inaugurar la “Academia de Fútbol Pedro Araya, el Garrincha chileno”.
En julio de 1963, Araya debutó en primera división ante Deportes La Serena en el Estadio Nacional. Su estreno en las redes ocurrió en su segundo partido, con Unión San Felipe en Aconcagua. El arquero batido fue Salvador Gálvez. Los siguientes serían Juan Carlos Moreno, de Coquimbo Unido, en el norte; Mario Cisternas, de Everton, y Sergio Fuentealba, de O’Higgins, en Ñuñoa. Su primer gol internacional fue a Osvaldo Toriani, de Independiente de Avellaneda, empate 1-1 en el Estadio Nacional (febrero de 1964).
Universidad de Chile tenía una fórmula goleadora con el centro desde la izquierda de Leonel Sánchez y el cabezazo de Carlos Campos. No menos efectiva era la pared larga desde la derecha entre Araya y el Tanque Campos.
En 1966 y 1967 fue elegido Jugador del Año por la revista Gol y Gol. El Santos de Pelé lo pretendió y llegó a ofrecer 100 mil dólares por su pase, una fortuna para la época. En 1968 anotó un gol de cabeza en la victoria de 2-1 de Chile sobre la Alemania de Beckenbauer, Vogts, Netzer y Overath en Ñuñoa. El otro tanto fue de Alberto Fouillioux. Ese año compartió con Indira Gandhi, primera ministra de la India, en el estadio Sausalito, y con la reina Isabel de Inglaterra en Ñuñoa.
La campaña de Araya alcanzó varios puntos altos, como las victorias de Chile por la cuenta mínima ante Perú (1965) y Paraguay (1969), con goles suyos en Lima y Asunción. Y en la Copa Libertadores 1970, cuando Universidad de Chile ganó 3-0 a Nacional de Montevideo con tres conquistas de Araya al arquero brasileño Manga. El Presidente de la República, Eduardo Frei Montalva, simpatizante de Universidad Católica, le envió una carta abierta de felicitación.
“El mejor jugador que vi en mi puesto fue Garrincha, de Brasil. Mi ídolo era Mario Moreno (Colo Colo). El marcador más difícil que enfrenté fue Daniel Díaz (Universidad Católica): no podía pasarlo. En los entrenamientos, mi compañero Hugo Villanueva me daba un manotazo en la nariz y me frenaba… Eduardo Herrera (Santiago Wanderers) me marcaba bien. Con el Chino Arias (Unión Española) me las arreglaba. Los rivales más fáciles para mí eran Gustavo Laube (Universidad Católica), porque era sobrado y lento, y José González (Colo Colo), porque se tiraba desde lejos”, cuenta Araya.
El partido inolvidable de Araya fue en el 5-3 a Universidad Católica, campeón de 1966: le convirtió tres goles a Leopoldo Vallejos y participó en los otros dos. Esa noche hubo transmisión de televisión en directo y Laube, marcador de Araya, había anticipado: “¡Traje un candado para encerrar al Chico Araya!”. Después de la goleada, el locutor Sergio Silva ironizó: “Parece que Araya trajo una ganzúa…”