“Les doy las gracias a los del bullying; me hicieron crecer”

María Fernanda Valdés expresa sus sentimientos tras lograr ser campeona del mundo.


María Fernanda Valdés durmió poco después del logro de la noche del lunes (madrugada de ayer en Chile). Por emoción y seguro también por el cambio de hora, pues en California hay cinco horas menos. Somnolienta, al menos estaba contenta y algo desorientada, desayunando a la hora de almuerzo en Chile.

¿Esperaba un oro en este Mundial?
Uno siempre trabaja para tener un resultado, creo que se trabajó para la medalla. Sí, sí se trabajo. Y lo esperábamos, porque trabajamos muy duro.

¿Se cambió a esta categoría hace poco, no?
Sí, aunque la verdad es que no fue con querer. Después de los Juegos Olímpicos hubo un receso en mí y se dio que me subí de categoría y había que empezar el año y tomar la decisión correcta.

¿Cómo estuvo la celebración? ¿Fue con el equipo?
Fue súper tranquilo, yo llegué súper tarde (al hotel), como a las 10 y media, después del control de doping y todo, así que me fui a acostar temprano, muy contenta. Debo haber dormido unas dos horas y ya. Creo que en Chile vamos a celebrar más, con gente más cercana, con el equipo en sí, con el directorio de la federación y todo eso, porque fue importante el trabajo que hicimos en conjunto.

¿Qué tal era el nivel del Mundial? Se supo que había varias ausencias por suspensión de países por exceso de dopaje.
Que haya ausencias por dopaje es independiente. Uf, en Chile son terribles. Pueden faltar 10 personas, 15 personas, 20 personas, pero que entrene el que entrene y que llegue aquí y que pueda sacar la medalla es un gran logro, independientemente de cuántas personas faltan. Si faltan, es por dopaje. No porque haya sido un juego limpio, sino un juego sucio ¿o no?

¿Cuál es la importancia de este buen resultado en el futuro de su carrera?
El futuro se va trazando mediante uno va caminando. Creo que es importante lo que hicimos acá, pero hay que pensar en el mañana, pensar que hay que seguir trabajando, que no hay que rendirse. Si bien ganamos un oro, mañana tenemos que ganar dos y después tres y así sucesivamente. Éste es el comienzo de una carrera deportiva. Sí, llevamos muchos años, pero es la consolidación de todo el trabajo.

¿Ésta fue una pequeña revancha, tal vez, por eso del ‘bullying’ en el CAR?
Creo que eso me enseñó y le enseñó a las personas que fueron partícipe. Creo que eso ya es pasado, todos aprendemos de los errores y de las cosas que pasan, así que, nada. Igual les doy gracias, porque de cierta forma, me hicieron crecer.

¿Cómo está el ambiente en el equipo chileno?
Todos súper contentos, muy alegres, el trabajo se realizó como correspondía.

¿Es de las que celebró el título de Arley o de los que lo consideran no chileno?
Qué desubicada la pregunta. De repente, me sorprenden con las preguntas. Cómo se va a considerar que no es chileno si lo acompañé en su proceso. Es como una falta de respeto, de verdad. Es un compañero de equipo, es chileno, estuve con él…

¿Cuál es su siguiente paso?
El Odesur (Cochabamba, en mayo), creo.

Arley ya piensa en Tokio. ¿usted?
No, queda mucho aún, así que vamos piano piano. Déjame ganar los Juegos Panamericanos primero.

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