Johnny Herrera critica a Valdivia: “Hablar pestes de Pizzi me parece de poca monta”

El arquero de la U reaccionó con dureza ante las críticas del volante de Colo Colo al ex director técnico de la Roja. Herrera anticipa que ya está negociando extender su vínculo con los azules hasta diciembre de 2019.


Claramente la vida de Johnny Herrera (36) cambió este 2017. El capitán de Universidad de Chile fue padre por primera vez y reconoce que sus prioridades son otras, Herrera hizo un alto en la planificación de su viaje al sur, donde visitará a su familia en las fiestas de fin de año, para conversar con La Tercera.

El líder del camarín de la U se ve relajado luego del término de la temporada. Está feliz porque dejó atrás una lesión lumbar que lo hizo pasar sustos y ya proyecta el 2018 para los azules. El siempre directo capitán azul no dejó tema por tocar.

¿Está conforme con su año 2017?
Creo que no fue un mal año. Fue relativamente bueno para nuestra institución en cuanto a lo deportivo. Así y todo, creo que quedamos con una pequeña deuda terminando este campeonato, porque pudimos haber hecho mucho más. Hay algo de amargura después de haber hecho nueve meses muy buenos y dos meses teniendo un pequeño bajón: haber perdido dos campeonatos, la Copa Chile y el Transición. Pero uno debe ser objetivo y cuando eres campeón después de un año desastroso como fue 2016, donde estuvimos casi peleando el descenso, y al estar hoy en una buena situación como club, con el próximo año con Copa Libertadores, también queda algo agradable. Aún así creo que pudo ser mucho mejor.

¿Por qué se da un cambio futbolístico con la llegada de Hoyos que termina con un título?
Porque llegó una persona que logró una mancomunión importante en el equipo, en el plantel. Por la jerarquía y las condiciones que tiene este plantel necesitábamos eso. Necesitábamos a alguien que no nos hiciera pelear entre nosotros, que no nos hiciera pelear entre dirigentes y jugadores, que no peleara el cuerpo técnico con los jugadores. Creo que el 80 por ciento del título fue la buena convivencia que se hizo en el plantel. Hubo un cambio bastante radical.

¿Qué tiene de especial Hoyos para que ustedes estén tan alineados?
Creo que la calidad de persona que es. Más allá de cualquier discurso técnico y táctico que tenga, él tiene un discurso como persona que lo hace único y obviamente eso te llega y te hace cuadrarte de una u otra forma con él. A mí me pasó eso. Es un técnico de charlas muy largas, que muchas veces no me convencían, pero me logró tocar la fibra. Muchas veces me sacaba el tema de mi hijo. Entonces era imposible no cuadrarte con él.

¿Alcanza con eso? Porque a ustedes se les criticó la parte futbolística al no convencer incluso cuando ganaban.
Uno no puede estar haciendo el tony diciéndole a la gente que anduvo bien o escondiendo las falencias que demostramos especialmente en este término de año. Creo que no terminamos jugando como equipo, nos faltó mucho para lograr los objetivos en la cancha. Estuvimos dos meses sin jugar como equipo. Eso nos terminó pasando la cuenta y perdiendo dos campeonatos, así de simple. Debe haber un mea culpa generalizado de todos los entes del club y ver qué se hizo mal. Hay que sacar conclusiones de la forma en que se terminó el año y no volver a repetirla el próximo en pos de una U exitosa.

Desde afuera se aprecia un camarín complicado. ¿Es un vestuario incontrolable?
Es todo lo contrario a lo que pudiera pensar la gente, créeme. En el año no tuvimos ninguna filtración, siempre la comunión fue espectacular. Yo me saco el sombrero por David (Pizarro), por Mauricio (Pinilla), por la mentalidad con la que llegó. Tengo que ser sincero, yo no estaba seguro de cómo iba a volver Mauricio, después de tanto tiempo arrastrando lesiones. Y es el que más entrenaba, se sacaba la cresta por llegar a los partidos y cumplió a cabalidad. Lo del camarín fue extraordinario. Beausejour también, Gonzalo (Jara) en su forma también, Lorenzetti, Matías (Rodríguez)… son jugadores con harto bagaje, hartos títulos, hartas medallas. Entonces mucha gente podría pensar distinto, pero fue una mancomunión extraordinaria y me saco el sombrero por todos ellos porque creo que fue de las cosas que ayudaron para que este año fuera tranquilo.

¿Cómo manejan el liderazgo? Porque usted es el capitán, pero está Pizarro que tiene un liderazgo especial que transmite bastante.
Es su forma. David siempre se cuadró conmigo, hablamos harto. David está encantado con nuestro club, nuestra gente, comprometido mil por ciento y eso yo lo valoro como criado en la casa. Él es una persona que te ayuda mucho y sinceramente creo que con un par de ajustes este semestre nos debería ir bastante bien.

¿Qué tipo de ajustes?
Eso lo tiene que ver el entrenador, pero tampoco hay que ser ciegos. Se nos lesionó Lorenzetti y practicamente nos quedamos sólo con David de creador y un par de juveniles más, que a la hora de disputar campeonatos es más difícil para ellos. Eso lo verá el cuerpo técnico, ellos son gente autocrítica que sabe dónde se equivocó y lo remediará.

Las críticas se concentraron en Jara. ¿Cómo vio usted el tránsito de él en la última parte del año?
No sabría decirte en que falló Gonzalo. Tampoco puedo ser gil de decirte que hizo bien con un par de expulsiones, un par de situaciones que tuvo ahora terminando el torneo, pero creo que Gonzalo tuvo un tiempo muy bueno con la coronación del campeonato a mitad de año. Después estuvo bien en varios partidos y tuvo una seguidilla de lesiones que nadie sabía. Cuando te lesionas, te cuestionas si estás para jugar o no y eso te afecta la cabeza para estar 100 por ciento. Pero Gonzalo es un tipo que le ha dado tantas cosas a la Selección, que a la U vino por amor a la camiseta, es hincha de nuestro club, que haya jugado bien o mal, siempre lo voy a defender porque antes que cualquier cosa lo conocí leal a nuestro equipo.

¿Cómo fue la experiencia de jugar la Confederaciones y estar en la primera línea del fútbol mundial?
Feliz. Son situaciones que llegan en un momento de la carrera en que muchas veces no esperas que te toque ponerte la camiseta de la Selección y ser protagonista absoluto no estando acostumbrado. Es un resorte incluso mayor que jugar por la U, porque en mi caso, me defiende la mitad y pareciera que la otra mitad quiere ver que te equivoques poco menos. Pero yo feliz no más, me ponía la camiseta y lo trataba de asimilar como si estuviese jugando en mi equipo y siempre traté de dejar lo mejor y así fue.

¿Tiene ganas de seguir en la Selección o piensa dar un paso al lado?
Tengo un proyecto familiar de por medio, fui papá hace menos de un año y son situaciones que te cambian la vida y las prioridades. Todo se verá en su minuto.

¿Es el momento de darles paso a otros?
Se verá en su minuto. Estando vigente y haciéndolo de buena forma no te tienes que cerrar a nada. Para jugar en la U, ser titular y ser el capitán tengo que estar a nivel de Selección y no puedo bajar el rendimiento. Entonces una cosa te lleva a la otra. En su minuto se verá la mejor decisión.

¿Qué le pareció el final que tuvo la Selección sin clasificar al Mundial, con una serie de comentarios posteriores, incluso de familiares?
Voy netamente a lo que pasó con la señora de Claudio (Bravo). Yo no le contestaría jamás a la señora de un compañero. Me dolió más que después salieran jugadores hablando del mismo proceso. Eso me pareció insólito, siendo que todos los que estuvimos ahí tuvimos la oportunidad de hablar frente a todos nuestros compañeros, frente al cuerpo técnico y no se hizo. Eso no me parece bien, me parece de poca monta.

¿Lo dice por Jorge Valdivia que criticó a Pizzi?
Es que yo creo que bordeas lo mala clase cuando criticas de esa forma. Hubo un par más que sólo lo deslizaron, pero hacerlo tan acentuado como lo hizo Valdivia, sinceramente es porque estás actuando de mala forma, no sé si mala leche, pero sí con pocos valores. Yo nunca he escuchado que el técnico saliera a criticarte públicamente. Si tú criticas de esa forma al técnico, él perfectamente podría decir que no clasificamos porque este gil, por decir cualquier nombre de jugador, se perdió un gol debajo del arco, o porque este no atajó, o porque este defensa no defendió. Yo nunca escuché al técnico decir eso, más allá de que haya tomado decisiones buenas o malas. Pizzi siempre fue un caballero con todos nosotros y una persona muy derecha. Entonces de ahí a salir hablando pestes de una persona que fue tremendamente correcta me parece de poca crianza y poca monta.

¿Pizzi dio los espacios para que ustedes pudieran hacerle comentarios?
Él tenía una forma muy abierta de hablar de fútbol. Nos preguntaba qué veíamos en las charlas, en los pre y post partido, en la semana. Una vez cuando perdimos contra Jamaica antes de la Copa Centenario nos preguntó a todos, uno por uno que había pasado. Después en la Confederaciones y en las Eliminatorias siempre nos juntamos a conversar, siempre hubo espacios para hacerle ver alguna crítica de nosotros o lo que fuera respecto a la conducción de él. Entonces salir hablando después, es no ser una buena persona sinceramente.

¿Por qué terminaron así, con la Selección sin clasificar?
Para mí fue absolutamente porque el equipo no tuvo vacaciones. Fue una Confederaciones con mucho desgaste, después jugamos dos fechas que eran realmente importantes y prácticamente el 90% de los jugadores no tenía minutos en cancha. Llegar a jugar dos fechas tan importantes, prácticamente estando en la pretemporada, obviamente que los equipos más preparados te iban a ganar. Perdimos los dos partidos sin mucho que hacer. Después pasó el tiempo, el equipo llegó mejor y le logró ganar a Ecuador 2- 1 cuando fue un partido para un 4- 1 fácil, con esos goles estábamos clasificados. Hay un gol que se pierde creo que el mismo Valdivia bajo el arco, después de una pelota que cruza el Queno Mena. Era para 4-1 y terminamos ganando 2-1 apurados y a la postre quedamos fuera de un Mundial por diferencia de goles. Entonces culpar al entrenador, al preparador físico, ya no es válido, después de, no sirve.

¿Le pegó duro?
Todo el mundo vio que esa Selección se sacó la cresta. Los jugadores de la Selección son para sacarse el sombrero. Ojalá una generación así se pueda dar otra vez, pero va a costar mucho, porque de la calidad de Vidal, Medel, Sánchez, Aránguiz, Marcelo Díaz, Beausejour, será muy difícil.

De vuelta a la U, ¿cómo proyecta la Copa Libertadores?
Vamos a tratar mínimo de igualar la semifinal del 2012, por qué no. Tenemos un plantel tremendo, ojalá no se desarme, porque hasta que me muera voy a decir que nosotros no ganamos la Copa de 2012 porque se fueron los tres jugadores más importantes que tuvimos el 2011. (Gustavo) Canales, (Eduardo) Vargas, Marcos González, eran tres pilares y no los tuvimos. Imagínate hubiesen estado. Ojalá ahora no se desarme el plantel y podamos traer un par de jugadores desequilibrantes que nos ayuden. Eso junto a un buen trabajo de equipo en lo futbolístico, creo que nos permitiría pelear la Copa Libertadores.

¿Qué puede decir del grupo junto a Cruzeiro y Racing por ahora?
Una maravilla tener este tipo de rivales. Estoy feliz por el gran desafío que se nos viene. A llegar bien preparados no más.

¿Qué le parece el tema Montillo?
Era un buen jugador, que fue resistido por la hinchada al principio, después mejoró y ganó un título con la U y tuvo una buena Libertadores.

¿Hasta cuándo seguirá en el fútbol y en la U?
Yo estoy súper bien. Cuando estábamos complicados con el descenso dije que estaba bien y lo mantengo. Estoy súper maduro, súper enfocado en la U, abocado a la familia. Eso te da otro plus para estar físicamente, porque ya cambias la junta con los amigos por tu guagua, entonces te enfocas de otra forma en la vida. Ser más profesional me ayuda a estar mejor físicamente y para eso me ayuda este box de entrenamiento que tengo con unos amigos. Mantenerte bien físicamente te da para jugar mucho. Esa es mi apuesta: estar siempre bien físicamente para rendir en la cancha.

¿Su idea es retirarse en la U? Porque termina contrato en diciembre de 2018.
Ya hay conversaciones para un año más. Estoy tranquilo porque sé que cuando rindes en la cancha, los contratos llegan solos y creo que fue un buen año para mí. Yo no pienso retirarme llorando en la U. El día que me retire no le voy a contar a nadie, voy a llamar de mi casa diciendo que no juego más y me retiro del fútbol y punto. Así lo pienso. Estaré siempre agradecido de la U. Llegué a los 13 años y estaré siempre agradecido, pero así y todo hay Herrera para rato en la U.

¿No quiere despedida?
No, qué lata. Ponerse a llorar delante de 40 mil personas ni cagando, me voy calladito a mi casa.

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