El hombre que arruinó un récord

La historia de Sebastián Pinto, el delantero que rompió la imbatibilidad de Unión y su arquero Mono Sánchez. Antes del partido, ya le anunció a sus compañeros que marcaría.


“Yo les dije a mis compañeros que le iba a romper el récord a Sánchez”. Con esa seguridad, Sebastián Pinto, delantero de Palestino, empieza a relatar para El Deportivo la jugada con que cortó los 645 minutos de imbatibilidad del arquero de Unión Española y, además, los 748’ del arco hispano en total (también jugó Cristián Guerra). Prosigue: “Por más que vas en un mano a mano, se te va cerrando el ángulo. Entonces es cuando hay que tener más tranquilidad que otra cosa. En ese momento estaba lejos de pensar en el récord. Sí lo pensé antes, porque había dicho que con la confianza en extremo empiezan a cancherear un poco”, opina el atacante.

Es de los primeros en salir del eufórico camarín árabe. En contraste con esa alegría, va con un semblante serio, aunque dice estar contento: “Por el triunfo más que nada, era lo más importante: ganar el partido y tener tres puntos en el bolsillo, más de local. Veníamos jugando bien y no lo conseguíamos. Después ya viene la otra parte. Todos hablaban de la marca y yo se los dije a mis compañeros: que yo le iba a sacar el invicto”, cuenta Pinto, recalcando la afirmación que les hizo a sus compañeros cuando estaban concentrados de cara al duelo con el líder del Transición.

El tanto del 9 de Palestino cobra más importancia cuando se toma en cuenta que abrió la senda para recién el segundo triunfo de su equipo en el Transición. Y más trascendencia aún por la complicada posición en que están en la tabla de los promedios.

El momento en que Sebastián Pinto termina con el invicto de Diego Sánchez. Foto: Agencia Uno.

“Nos faltaba ganar un partido, sabiendo que no lo habíamos hecho en mucho tiempo. Nos da confianza en que lo que estamos haciendo es el camino correcto. No lo sacábamos adelante, porque no ganábamos, pero este es el camino. Por suerte se dio el triunfo y ahí es cuando se ve todo bueno”, afirma el ex seleccionado nacional, mientras sus compañeros lo felicitan al paso con palmadas en la espalda. Ellos saben que este gol significa mucho, no sólo para el objetivo colectivo, sino que también para el ariete en lo personal.

Los últimos años de la carrera de Pinto han estado plagados de lesiones. Sin ir más lejos, en 2017 ha jugado sólo 10 partidos con la camiseta árabe. “Jugando generalmente rindo. Mi problema son las lesiones, eso me ha pasado la cuenta. En los lados en que no he tenido continuidad, ha sido sólo por las lesiones. Cuando he estado bien, he jugado y he podido rendir y he agarrado ritmo”, dice el ex Santos de Brasil. Y las estadísticas lo avalan. Desde la vuelta por su última dolencia, ha jugado dos partidos y ha anotado dos goles. El resonante tanto del sábado y frente a Deportes Temuco. Ambos en La Cisterna.

Además, antes de que empezaran las lesiones, el atacante llegó a jugar en Europa e, incluso, a ser considerado para la Roja por Claudio Borghi y Jorge Sampaoli. Hoy el delantero ruega que los problemas físicos hayan quedado atrás. “La idea es no pensar que van a venir más. Ahora vengo volviendo de una lesión de un rato largo, pero por suerte se dio. A la primera que me quedó ahí lo pude hacer. Hay que tratar de ponerse bien, haciendo todo lo que hay que hacer, para poder rendir a este nivel. Hay que ayudar al equipo, que está pasando un momento complicado en la tabla. Lo de hoy, frente al puntero, nadie lo esperaba y se abrió el campeonato”, dice Pinto, el verdugo del Mono.

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