Historias de furia: jugadores que no se controlaron y agredieron a un hincha

Autor: La Tercera

La patada que Patrice Evra le dio ayer a un fanático mientras realizaba el calentamiento permite recordad otras casos, como el ya emblemático de Cantona o en Chile, el de Sebastiá Pol


Patrice Evra fue ayer tristemente protagonista de la Europa League. Mientras junto a sus compañeros realizaba el calentamiento antes del duelo contra el Vitoria Guimaraes, el defensa del Marsella no soportó los ataques verbales de hinchas de su equipo, por lo que fue donde estaban para pegarle una patada a uno de los fanáticos. Fue expulsado y se sumó a la lista de los futbolistas que no han podido manejar los insultos o críticas de la tribuna y han agredido, o intentado, al público.

El ejemplo clásico al momento de recordar ataques de jugadores a hinchas es Eric Cantona, siempre conocido por su carácter. El 25 de enero de 1995, Manchester United visitó el estadio de Selhust Park para jugar con Crystal Palace. A los 61′, el francés yuvo un encontrón con Richard Shaw, y resultó expulsado. Mientras el delantero caminaba al camarín, un hincha del elenco rival, Matthew Simmons, le gritó un fuerte improperio, recordándole a toda su familia. Cantona saltó por encima de los carteles de publicidad y le lanzó una patada voladora.

El año pasado, Sebastián Pol pasó una noche detenido. La razón: fue denunciado por la Ley de Violencia en los estadios y detenido. Había terminado el partido entre Universidad Católica y Audax Italiano (triunfo cruzado) y los ánimos estaban ardiendo, en parte por el grosero planchazo de Magnasco al juvenil Navarrete, a los 87’. Uno de los más descontrolados era Nicolás Peric, quien acusaba de provocación a un miembro del cuerpo técnico de la UC y era detenido por sus propios compañeros para que el asunto no terminara en algo más grave.

Pero junto a la banca de los visitantes Pol subía a la tribuna para agredir a un hincha de la UC, quien aparentemente había lanzado escupitajos. El jugador argentino lanzó un puntapié que rozó los brazos del fanático estudiantil, quien pocos minutos después constataba lesiones y estampaba la denuncia en la 47ª Comisaría de Los Dominicos.

En Chile, varias veces los jugadores han dedicado gestos obscenos a los hinchas, pero en algunos casos buscaron un enfrentamiento más directo. Marco Antonio Figueroa terminó su carrera en Universidad Católica en 1999. Tras una derrota ante Bella Vista por la Copa Libertadores, en San Carlos de Apoquindo, el Fantasma se cansó de las ya tradicionales críticas e insultos de la Tribuna Fundadores, que en esa ocasión incluyeron escupos. Así, el hoy técnico se subió a la reja y comenzó a responder. Sólo la intervención de Carabineros evitó los golpes.

En los 80, Gustavo Moscoso, puntero de la UC, no soportó los insultos de un hincha cruzado y se subió a la tribuna oficial del Santa Laura para enfrentarlo. Algunos compañeros lo fueron a controlar, aunque alcanzó a lanzar una patada.

En marzo de 2008, Gustavo Semino , defendiendo a de Huachipato, agredió a un pasapelotas en La Serena, y al salir de la cancha hizo también, a un hincha de los locales. El argentino fue detenido por carabineros y a la semana siguiente lo despidieron.

 

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