El Deportivo

Everton ya es internacional

No debe ser fácil quedar fuera de la pelea por un título. No obstante, la frustación debe llevarse mejor si es que aún existen objetivos por lograr. Es lo que sucede con Everton, que pese a quedar fuera de la carrera por el Transición, todavía compite por cupos a copas internacionales.

Ayer, en el último partido de la jornada, venció por 1-0 a una Antofagasta demasiado permisiva durante la primera mitad. Los viñamarinos eran superiores y a los 30’ amortizaron este buen juego a través de Mugni, que aprovechó un centro que se desvió por su compañero Salinas, y que descolocó a la zaga nortina, con Garcés incluido.

Tras la apertura de la cuenta, los Pumas despertaron y se volcaron en la portería oro y cielo, donde Lobos respondió de buena manera. Los cánticos de la hinchada contra el arquero, debido a la mala actuación que tuvo ante Colo Colo la fecha pasada, parecieron no distraerle de su cometido.
A los 34’ Ciampichetti tuvo la más clara para la visita, luego de controlar dentro del área, burlar a quienes le presionaban y disparar desviado, por poco.

El primer tiempo finalizó con el marcador a favor de los dirigidos por Vitamina Sánchez, y así se mantuvo por gran parte del segundo período. Los de Larcamón se hicieron con el control del partido, con Araos y Flores, los dos juveniles del plantel antofagastino, creando el juego y propiciando las acciones de peligro. No obstante, Lobos no sufría zozobras.

Mugni era quien le daba la salida a Everton. El que mantenía el balón en área contraria, aunque rápidamente recuperaba Antofagasta. El empate significaba mantener vivas las opciones de cupos internacionales. Era vital anotar. Nuevamente, sin embargo, los centros de sus jugadores se iban desviados o eran controlados por Lobos.

Ragusa, que entró en los últimos 20 minutos, aprovechó su frescura para asociarse con Cuevas y neutralizar los ataques nortinos, pero no inquietón en demasía a Garcés.

En los pasajes finales del cotejo la temeridad visitante dejó espacios que los ruleteros no supieron aprovechar al contragolpe. El juego se desordenó: mucha pelota parada, excesivos tiros de esquina. Ninguno tuvo frutos.

Durante los minutos de descuento, las más de 5 mil personas que asistieron al Sausalito gritaban de nervios al ver cómo su equipo situaba a los 11 jugadores en su propia área. Aunque, otra vez, Mugni y Cuevas, echando mano a sus individualidades, transportaban el balón a área rival.
Pitazo final y Everton asegura la Copa Sudaméricana, aunque todavía puede ir por la Libertadores.