Felipe Hurtado

Felipe Hurtado

Periodista.

El Deportivo

Colo Colo aguanta la presión

Foto: Photosport.

En cinco minutos Colo Colo parecía acabar con la ilusión de sus escoltas. El gol de Alfredo Abalos, que cayó apenas unos segundos después de que Gustavo Lorenzetti sentenciara el triunfo de la U en Concepción, abría el morbo en la tarde de domingo y el apetito de los azules. De paso, también mantenía con vida a Audax Italiano y Unión Española, que a esa altura igualaban sin goles en La Florida.

Cualquier fantasma de esa tarde otoñal frente a Antofagasta, de ese Clausura infame para los albos, se despejaba en esos primeros cinco minutos del complemente en Macul. Los goles de Matías Zaldivia y Esteban Paredes establecían el partido que había ido a ver la mayoría de las 40 mil personas en las tribunas. Así sería en definitiva, aunque sin la misma holgura.

En Concepción, Mauricio Pinilla hizo un partidazo que, aun sin anotar, provocaba que los universitarios maldijeran el minuto en que agarró una cámara y la destrozó contra el suelo, ganándose la suspensión que lo dejó fuera frente a Audax (la lesión vendría después), la siesta que les costó buena parte de sus chances a la corona.

En La Florida, Pablo Aránguiz terminaba con el cero y dejaba a los hispanos en carrera, junto con enterrar las ilusiones que se habían hecho los itálicos. La farra de la semana pasada ante Temuco, eso sí, le da vueltas y vueltas a Martín Palermo y a los suyos.

Un buen guión siempre necesita una cuota de suspenso.

Jaime Valdés saludaba a los fanáticos que lo despedían de pie por su actuación y caminaba a la banca a descansar, satisfecho por un jornada bien trabajada y que ya se sentía definida, cuando Abalos salía a darle esperanzas a los maulinos en su lucha por no disputar la Promoción; como consecuencia, hacía lo mismo con Unión y la U que se esperanzaban con que ese zapatazo sirviera para acercarles lo que dejaron escapar.

La tranquilidad que había dado ese inicio del segundo tiempo desaparecía y las líneas albas retrocedían, preocupadas. Agustín Orión se estiraba para evitar un desastre, al tiempo que Jorge Valdivia salía a poner la pausa requerida.

Colo Colo, no sin sudar, sacó la tarea adelante. No alcanzó para celebrar, pero era una de las probabilidades. Unión y la U se repusieron para dejar todo igual, a falta de una fecha.

Los albos siguen como favoritos y ganando los partidos que tienen que ganar. Ahora solo les queda uno más. A los otros, un milagro que no dejarán de pedir.

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