Chile sube a la tabla

Las costas nacionales recibirán las primeras clasificatorias panamericanas rumbo a Tokio 2020.


El surf va ganando en importancia. Paulatinamente se va metiendo entre los deportes más practicados del mundo y deja de ser un entretenimiento playero. Sin ir más lejos, a partir de Tokio 2020 será una disciplina olímpica. En busca de audiencias más jóvenes, el comité organizador de la cita japonesa solicitó que el surf ingresará a la competencia polideportiva más importante del mundo.

Además del deporte acuático, el Comité Olímpico Internacional (COI), en agosto de 2016, aprobó la inclusión del karate, la escalada y el skateboard, junto con el regreso del béisbol y el softball.

En el caso del surf, los torneos clasificatorios empiezan en enero de 2018, a más de dos años de que comience Tokio 2020. Y lo harán en Chile.

El Sector 5 de Reñaca será el escenario de la primera fecha del Circuito Latinoamericano, organizado por el ALAS Latin Tour, desde el 7 al 9 de enero. Antes, desde el 4 del mismo mes, se desarrollarán las clasificaciones nacionales para el evento.

La competencia de tres estrellas, por repartir US$ 15.000 (ver infografía), tendrá entre sus favoritos al argentino Martín Passeri, múltiple campeón latino, y Luis María Iturria, campeón nacional uruguayo. Las cartas nacionales más destacadas, en tanto, serán Manuel Selman, campeón panamericano en 2016; Maximiliano Cross, segundo en el mismo torneo, pero de 2017, y Guillermo Satt, pentacampeón nacional. Este último, adelanta la prueba: “Me he preparado harto. En las últimas dos semanas he entrenado mucho físico. Este año ya gané en Reñaca, así es que ahora voy con todo. Pero para ir a Tokio, estoy más enfocado en los World Surfing Games, que entrega más cupos a los JJ.OO. Hay más chances”.

La modalidad de competencia en el circuito latinoamericano es de series de 20 minutos, en las que cuatro surfistas conviven en el agua. Un jurado de cinco jueces, de los nueve disponibles para cada fecha, elige las dos mejores olas recorridas por cada competidor, según puntajes que van del 1 al 11. Y los dos participantes con mayor puntuación avanzan a la siguiente ronda hasta llegar a la final, donde compiten los dos mejores. La forma de resolver al campeón es la misma de las etapas anteriores.

En total, junto con la de Chile, habrá nueve fechas del circuito. Entre enero y octubre, el surf recorrerá playas de Sudamérica y Centroamérica (ver infografía). Incluso, es posible que se agreguen dos fechas más en esta última zona.

De esta liga continental, saldrán los clasificados, en hombres y mujeres, para los Juegos Panamericanos de Lima 2019. La capital peruana será sede de la última etapa antes de llegar, o no, a Asia. Meta casi imposible para algunos, pues solo clasificarán los campeones panamericanos a la cita de las argollas, en la que habrá 40 competidores.

Por el momento, son nueve competencias en las que hay que, al menos, destacar para llegar a Tokio. Podrían ser 11 si se confirman las competencias en Puerto Rico y República Dominicana. El proceso es desgastador, pero hay una justificación. “Lo que buscan las asociaciones es asegurarse que vayan los mejores y la competencia sea del más alto nivel. Dar una buena impresión para atraer más gente. Por ejemplo, cuando el golf volvió en Río 2016 no fueron los mejores y ahora está corriendo peligro de volver a quedar afuera”, relata Juan Pablo Barrientos, organizador de la primera fecha del circuito latinoamericano.

Los 39 surfistas restantes que irán a Tokio se definirán entre la World Surfing League, la federación más importante del mundo, y los World Surfing Games 2018-2019, a los que apunta Satt, organizados por la ISA (International Surfing Association).

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