El Deportivo

Adiós a Ramiro Cortés

Fue uno de los jugadores más populares del fútbol chileno, por su destreza chispeante, colorido, agilidad. Sergio Ramiro Cortés Alba nació el 27 de abril de 1931 en La Serena, se inició en las pichangas a los ocho años en el mineral de El Tofo, en las infantiles y juveniles del Bernardo O’Higgins, en la selección de Cachorros de Coquimbo y en la Escuela de Minas de La Serena. A los 19, era campeón en el Nacional Amateur en su ciudad.

Llegó a Audax Italiano en 1950 y la consagración resultó meteórica. Su coordinación venía de haber practicado salto largo y alto, y su fuelle de haber sido segundo en un circuito pedestre de Coquimbo a Peñuelas a los 15 años. De niño lo llamaban Bototo: como rompía todos los zapatos jugando a la pelota, tenían que comprarle unos de cuero muy duro, como los que usan los soldados. En Santiago, el apodoNegro reemplazó a Bototo.

Dos años después era titular en la selección nacional y no se perdió Panamericanos, eliminatorias ni sudamericanos durante una década. Fue vicecampeón en Santiago 1955 y Montevideo 1956.

En la década de 1950 se jugaba con tres defensas, la línea media y cinco atacantes. Los medios eran el half de quite (con la camiseta 5) y el half de apoyo (con el 6). Ambos recibían la ayuda del interior derecho (con el 8), que actuaba de nexo. Cortés desempeñaba con éxito ambas funciones: marcaba si su compañero era Carlos Cubillos; apoyaba si era el Huaso Sáez.

En la década de 1960 se pasó a jugar con cuatro defensas, y el half de quite retrocedió para instalarse entre el back wing izquierdo o lateral derecho (con la camiseta 2) y el back centro (con el 3). En la otra orilla, actuaba el back wing derecho o lateral izquierdo (con el 4). El 5 fue un adelanto del stopper, porque tomaba al delantero de punta.

Cortés fue un consumado especialista de penales. Los pateaba arrastrados y pegados a los verticales. Sólo perdió tres en su carrera: ante Everton (1952), Magallanes (1955) y Deportes La Serena (1959).

Luego del sudamericano de Lima 1957, por indisciplina fue suspendido a perpetuidad junto con el arquero Misael Escuti y Carlos Cubillos. Los tres cumplieron un año de castigo.

En diciembre de 1960 con su gol a Santiago Morning, Cortés salvó a Audax Italiano del descenso y bajó Magallanes.

Regresó a la selección y terminó su carrera en Unión Española (1962 a 1964).

“En nuestra época no se concebía que alguien no supiera bajar con clase la pelota. El que no podía hacerlo, inmediatamente era bautizado como tronco”, dijo. Le consulté por su partido inolvidable y eligió el 2-0 al Uruguay campeón del mundo en los Juegos Panamericanos de Santiago 1952.

De ese torneo me contó un par de anécdotas: “Nos concentrábamos en la Escuela de Carabineros, regresábamos luego del triunfo sobre Uruguay y en Antonio Varas con Bilbao descendimos del bus y nos desnudamos. Con Andrés Prieto de guaripola, marchamos por la calle. Al llegar nos fuimos de reto porque consideraron que era una falta de respeto… El Chuleta Prieto era quien más la revolvía. Una vez arrendó un organillo y compró cornetas. Esa madrugada nos despertó a todos con la música del organillero y el pito de las cornetas… Otra talla que hacíamos seguido era con los atrasados. Llegaban a oscuras y se tiraban a la cama, pero caían al suelo porque la cama no estaba: la habíamos dejado encima de la mesa de pimpón en el gimnasio…”.

Ramiro Cortés falleció el 9 de noviembre de 2016, a los 85 años.